La grafología al igual que cualquier otra ciencia ha sido víctima de falsarios. Esta ciencia se encuentra bastante ligada a la rama de la psicología, en vista de que las últimas investigaciones se han concentrado en ese campo, revelando aspectos de la personalidad.
Generalmente las personas que escriben con la mano derecha (destrogiro) tienen una personalidad clara y definida. Mientras que los que escriben hacia la izquierda revelan su lado oscuro; los que escriben con dirección hacia arriba se considera que todo es positivo o idealizado. Pero lo que lo hacen hacia bajo sale todo lo negativo o lo oscuro de su sexualidad.
Sobre este punto se ha generado una gran cantidad de avances sobre el grafismo, permitiendo detectar cuando algo no está o no marcha bien.
Cresencio Aguirre grafólogo comentó que constantemente la gente sostiene erróneamente que los grafólogos tienen la particularidad de predecir lo que va a jugar en la lotería o que pueden diagnosticar medicamentos ante enfermedades y padecimientos descubiertos, lo cual se constituye en una equivocación de lo que representa esta ciencia.
El próximo año se invertirán miles de balboas en tecnología para concretar un mejor análisis de escrituras públicas, cheques y documentos, entre ellas, software especializados y luces de ultravioleta para analizar los fraudes en los documentos, evitando al máximo posible los errores, ya que la grafología no es 100% exacta y presenta un margen de error del 10%.
Con esta tecnología se busca superar las expectativas a nivel de Centroamérica, donde Panamá tendría un destacable avance a través de esta ciencia.
En cuanto a los casos resueltos, los grafólogos sostienen que ya han logrado varios éxitos, pues quien falsifica un documento no lo hace con la intención de obtener un pequeño porcentaje de dinero, sino que el delito casi siempre alcanza cifras considerables.
Vallarino advirtió que no está conforme con lo que se ha logrado, pues se pudo haber conseguido más, sin embargo, consideró que la ley es buena.
El sistema mixto aprobado para el Programa de IVM establece dos componentes: el de reparto y el de ahorro.