Luego de haber gozado al ritmo de la música de Willie Colón y Marc Anthony, muchos fanáticos de los salseros dejaron de sonreír al encontrar sus automóviles vandalizados.
Los vehículos, aparcados en la vía hacia el puente Centenario ante la falta de estacionamientos dentro del perímetro del coliseo, fueron violentados sin contemplación.
Parabrisas y ventanas de los vehículos resultaron rotos. No se registraron capturas de los autores.
Panamá América estimó que más de 25 mil personas asistieron al concierto, que acudieron en vehículos aparcados en unos 10 kilómetros de carretera (incluyendo ambos extremos de la vía e isletas).
Gastos.
En el mercado local, la reposición de una ventana lateral para un vehículo Nissan X-Trail del año 2007, tiene un costo de B/ 337.82, según la empresa Panamotor.
Para el caso del parabrisas de una camioneta Hyundai Galloper 2007, su instalación tiene un valor de B/ 125.00, en La Casa del Parabrisa.
Pero no solo esta anomalía se presentó la madrugada del domingo, al finalizar el concierto.
Largas filas de autos esperaban su turno para retirarse a través de la única salida que tiene el coliseo deportivo.
El vocero de la Policía Nacional, Eduardo Lim Yueng, confirmó se presentaron casos de roturas a varios coches, pero solo un caso, el de un Toyota Yaris, fue presentado ayer ante la Dirección de Investigación Judicial.
Lim Yueng precisó que 2 camiones dañados en la vía y la lluvia, entorpecieron el operativo de las unidades de tránsito.
A lo interno del estadio no se presentaron situaciones de emergencia.
El teniente del Cuerpo de Bomberos de Panamá Magdiel Barría, dijo que el desalojo de los asistentes se registró en "completa normalidad".