Nación

La familia presidencial

Para Vivian Fernández de Torrijos su esposo es sumamente amoroso y un amigo incondicional no sólo para ella sino para sus tres hijos. "Es un hombre que disfruta de sus momentos en familia y de darle a sus pequeños calidad en el tiempo que les dedica".


Una de las personas más influyentes en el nuevo presidente es sin dudas su esposa, Vivian Fernández de Torrijos con quien contrajo matrimonio el 1 de septiembre de 1990. Desde entonces, Vivian no sólo fue el pilar sobre el que construyó su hogar sino también una hábil consejera.
Ella tiene gran parte del mérito en la consagración política de su marido. Es la hija menor del publicista Antonio Fernández y de Ilda Bello de Fernández y se graduó de Licenciada en Administración de Empresas en Florida State University (Panamá). Se conocieron en diciembre de 1987 en la fiesta de un amigo en común y a partir de allí nació un amor profundo que los llevó a crear una familia.
Hoy, Martín tiene 41 años y Vivian 38, son padres de tres niños: Daniela María (10 años), Martín Omar (9 años) y Nicolás Antonio(3 años). Ellos son la luz que ilumina a la familia Torrijos.
A Vivian de Torrijos, quien a partir del 1 de septiembre ocupará la dirección del Despacho de la Primera Dama, el cargo no la toma por sorpresa, todo lo contrario, por meses se informó de las necesidades de la población y recorrió el país conversando con la gente y escuchando sus necesidades..
Su prioridad en su gestión, según ha señalado en reiteradas ocasiones, será con la educación y con las personas con necesidades especiales. Resulta que para los esposos Torrijos-Fernández las personas con necesidades especiales son muy importantes debido a la situación que tuvieron que pasar con su primogénita Daniela, quien hoy es la admiradora número uno de su padre.
"Tengo tres niños especiales, porque cada uno es especial en su forma. Daniela nació con muchas complicaciones de salud, ella es prematura, pero ha superado sus obstáculos con creces. Esto representó para nosotros un gran reto para sacarla adelante, esta situación obviamente sensibiliza hacia los padres que no tienen recursos para llevar a sus hijos a terapia, eso te hace ayudarlos y ser una mejor persona", cuenta la orgullosa mamá.
Aunque su formación profesional está muy lejos de la política, Vivian es consiente de que a través de ella que puede llegar a las mayorías y eso la satisface. De echo en momentos en que su esposo se encontraba en campaña, tanto en las pasadas elecciones como las recientes, estuvo allí para apoyarlo e incluso en el momento de la derrota, para darle ánimos y decirle: "hay que echar pa" lante".
Describe a su esposo como un hombre honesto, de indeclinables principios éticos y morales y enemigo declarado de la corrupción.
Confesó que en el seno familiar es amoroso, "es un amigo leal para sus hijos, y como esposo, tierno y el mejor amigo".
Son una familia que disfruta mucho de sus ratos en casa y de dedicarle tiempo a sus hijos; aunque son concientes de que con este nuevo reto algo cambiará, pero siempre tendrán calidad de tiempo para ellos.
La flamante Primera Dama, asegura que su responsabilidad primordial será mantener la salud mental, espiritual y física del Presidente. "Yo voy a estar allí para Martín porque comparto sus sueños y su visión", recalca emocionada.
Luego de vivir hasta los cinco años junto a sus abuelos maternos, Raquel y Erasto Espino, en la ciudad de Chitré, provincia de Herrera, Martín se muda con su madre a un apartamento ubicado en calle 50.
Los años de infancia en Chitré transcurrieron entre juegos junto a sus primos y amigos.
A los 14 años de edad, Martín Torrijos Espino estudia en la Academia Militar St. John"s, en Wisconsin, (EU). Allí se gradúa junto a su hermano paterno Omar José, en 1981. Ese mismo año moriría su padre, Omar Torrijos en un accidente aéreo que aún está sin esclarecer y a sólo 13 días de que Martín alcanzara la mayoría de edad.
A la edad de 16 años, Martín Torrijos combate en el Frente Sur Benjamín Zeledón, durante la lucha sandinista contra el gobierno de Anastasio Somoza.
Su asistencia a dichos enfrentamientos se dio luego de una petición que le hiciera a su padre.
Conoce en una fiesta a la que sería su esposa, Vivian Fernández.
A la edad de 27 años contrae matrimonio con ella y tres años más tarde (1993) nace su primogénita, Daniela María, quien hoy es su mayor admiradora.
Durante el gobierno de Ernesto Pérez Balladares estuvo al frente del viceministerio de Gobierno y Justicia.
Y poco antes que terminará la gestión del PRD, Pérez Balladares llamó a un reférendum y estaba allí cerca de el apoyándolo en sus intenciones de quedarse cinco años más en el gobierno.
Luego del referéndum en donde el pueblo decidió no reelegir a Ernesto Pérez Balladares, Martín Torrijos gana las primarias del PRD, convirtiéndose así en el candidato presidencial para las elecciones del 2 de mayo de 1999.
El 2 de mayo en horas de la noche, Martín Torrijos junto a su equipo de campaña aceptan la derrota frente a la nómina Unión por Panamá, encabezada por Mireya Moscoso. En esa ocasión el candidato estaba destrozado, ya que habían sido seis meses de ardua campaña para obtener el triunfo que no llegó.
En agosto, en el VI Congreso Ordinario del Partido gana la secretaría general del Partido Revolucionario Democrático. En el VII Congreso Ordinario del PRD, celebrado en el año 2002, es reelegido en el cargo.


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152208
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América