Los metales y la chatarra siguen siendo objeto de codicia en el país. Las exportaciones de estos "desechos metálicos" totalizaron B/.42 millones en el 2006, según informes de la Contraloría General de la República y en lo que va del año, la cifra supera los B/.10 millones.
Estos minerales son sacados del territorio nacional, bajo la máscara de "desperdicios", para ser vendidos en mercados internacionales, sobre todo a China, país que consume cerca del 60% de la producción mundial.
Se estima que por año, Panamá podría estar exportando entre 400 a 500 contenedores con hierro para fundir.
El material ferroso se compra por tonelada y es clasificado según su calidad, lo que hace variar su precio, de manera que puede comprarse entre B/.50.00 a B/.150.00 la tonelada métrica, cifras que incentivan el robo de metales.
Prueba de ello es que en los últimos años comenzaron a desaparecer las tapas de alcantarillas de las avenidas, cables del tendido eléctrico y hasta medidores de agua, ya que son considerados como el "nuevo oro".
En esa entidad, Rafael De Gracia, director nacional de Electricidad, dijo que la cláusula del combustible variará todos los meses, pues depende del costo que alcance el petróleo.
Expresó que la empresa que más ha aumentado el costo es precisamente Edemet-Edechi.