Nación

La ilusión se borra con maltrato


Los golpes y palabras que hieren dejan huellas imborrables, con secuelas inimaginables en los menores, quienes jamás recuperarán la ilusión propia de los mejores años de su vida.
Ante los escalofriantes crímenes que se han registrado en los últimos años, donde menores han fallecido en manos de sus propios progenitores, ya sea por golpes, envenenamiento o heridas propinadas con armas de fuego, el diario El Panamá América intentó conocer algunos factores que envuelven estos hechos de violencia.
El Cuarto Coloquio de Criminología, celebrado en Europa, definió el maltrato al menor como todos los actos y carencias que turban gravemente al niño y atentan contra su integridad corporal, su desarrollo físico, afectivo, intelectual y moral. Las manifestaciones son descuido o lesiones de orden físico, psíquico o sexual por parte de sus familiares u otra persona que cuida al niño o niña.
Según Maritza Salgado, Jefa del Departamento de Trabajo Social del Hospital del Niño, los hospitales públicos en Panamá son los que llevan un registro de los casos y no así los privados, aunque se ha demostrado que el maltrato no tiene nada que ver con la condición social del agresor.
Los criterios que actualmente se utilizan para definir el maltrato son los de abandono del niño, enfermedades de transmisión sexual (ETS), denuncia de una persona o familiar, por criterio médico e intento autolítico (cuando el menor intenta suicidarse por maltrato).
Las clases de maltrato tipificadas en el Hospital del Niño son físico, abuso sexual, abandono, tutela, identificación, negligencia, maltrato pasivo e intento autolítico.
Los datos estadísticos proporcionados en ese centro médico indican que en el 2001 hubo un total de 173 casos de maltrato; en el 2000, 202; en el 99, 203 y en 1998, 188, entre los cuales el maltrato físico, abuso sexual y abandono fueron los delitos más comunes.
Salgado indicó que desde el 14 de julio de 2001 los casos de maltrato son referidos a la Dirección de la Niñez del Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia, y los de abandono a la Dirección de Adopción.
La trabajadora social aclaró que cuando un niño es víctima del maltrato, pero no requiere hospitalización, es enviado nuevamente a su hogar y se refiere a la Dirección de la Niñez para que investigue el caso.
"La última palabra la tiene la Dirección de la Niñez, que autoriza o no que sea entregado nuevamente a sus familiares", recalcó.
Por su parte, la directora de la Niñez del Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia, Maribel de Lobo, informó que sólo durante el mes de enero del presente año se registraron 41 casos de maltrato en esta institución.
No obstante, diariamente se reciben más de 100 denuncias anónimas por la línea caliente que mantiene el Ministerio de la Juventud y la Niñez, las cuales posteriormente deben ser investigadas para verificar su veracidad.
Detalló que el ministerio, mediante su equipo de psicólogos, les brinda asistencia a los hogares que se ven involucrados en casos de maltrato y, en última instancia, si el Juez de la Familia determina que el menor no debe regresar al seno familiar, es enviado a un "hogar sustituto".
Indicó que el ministerio administra en el ámbito nacional cinco hogares sustitutos, pero subsidia a unas 25 instituciones de protección manejadas por organismos independientes donde puede enviar un porcentaje de menores.
Las cifras de esta institución indican que del total de niñas maltratadas, el 48% es víctima de maltrato físico; el 22% de abuso sexual; 26% de negligencia y 4% sufre abandono.
Mientras que entre los niños, el 66% es víctima de maltrato físico; el 17% sufrió negligencia de parte de sus familiares, el 11% abandono y sólo un 6% ha sido abusado sexualmente.

No hay una estructura real porque, en ocasiones, los menores tienen que volver al lugar donde son maltratados y lo ideal es que exista un sitio donde todos los miembros de la familia acudan y reciban una terapia, precisó, por otro lado, Maritza Salgado.
Explicó que se registran casos de maltrato desde recién nacidos hasta los 14 años, sin embargo, el grupo que mayor incidencia presenta es el que va desde un mes hasta los siete años.
Indicó que estas cifras corresponden a niños y niñas remitidos al Hospital del Niño, quienes provienen de la ciudad capital, La Chorrera, Colón y Chiriquí.
A juicio de Salgado, toda la vida ha existido el maltrato a menores. En este punto coincide con la psiquiatra de Medicatura Forense del Ministerio Público, Elaine Bressan y con el fiscal primero de Familia, Adolfo Pineda.
Sin embargo, todos consideran que ahora, debido a las leyes existentes, hay una tendencia a presentar las denuncias por parte de todas las personas involucradas en estos casos.
Algunos factores que motivan estas conductas son los problemas económicos, la desintegración familiar y los medios de comunicación que invaden a los menores con programas "horribles", consideró la trabajadora social.
Para el Fiscal de Familia, Adolfo Pineda, la agresión no sólo se da en perjuicio de los menores, sino de otras personas dentro del hogar, e inclusive en contra de los adultos.
Explicó que la Ley No.27 de 16 de junio de 1995, que regula el maltrato en el país, fue modificada mediante la Ley No.38 de 10 de julio del 2001. Sin embargo, la Ley 27 estableció dos tipos delictivos: Uno relacionado con el maltrato del menor que proviene de dentro del seno familiar o del de alguien con algún parentesco, y aquél que no guarda relación con su agresor, es decir, proveniente de fuentes externas.
Aclaró que las Fiscalías de Familia atienden los casos, siempre y cuando no haya un desenlace fatal, porque de ser así, inmediatamente son remitidos a la Fiscalía Superior.

Según el fiscal, los casos de maltratos físicos y psicológicos que se atienden en las fiscalías son gravísimos, porque van desde aquéllos en que los menores son testigos de la agresión entre los padres, hasta aquéllos en que son directamente afectados por golpes que les ocasionan fracturas múltiples.
"Tenemos casos de niños que son testigos del abuso sexual de que son víctimas sus madres de parte de sus padres, lo que ocasiona un daño psicológico enorme", apuntó.
Indicó que muchos padres incurren en maltratos físicos porque creen que es una forma de corregir a sus hijos, e inclusive muchas veces preparan la escena con una frialdad escalofriante, mientras que otros lo hacen por sadismo.
Las declaraciones de los imputados señalan que las quemaduras son para enmendar acciones, como por ejemplo, que las hijas tienen novio, no van a la escuela, no estudian, han tomado algo que no les pertenece e inclusive por haberse comido una comida de otro miembro de la familia.
Añadió que la paternidad irresponsable es un tipo de delito al no satisfacer las demandas mínimas de alimentación de un vástago.
Detalló que los tipos más comunes de maltratos que presentan los niños y niñas, son fracturas, quemaduras y abuso sexual.
Los exámenes médicos han comprobado que además de las fracturas que presentan y por las cuales reciben atención, hay niños que guardan en su cuerpo las secuelas de algunas propinadas desde los primeros meses de vida.

 
Se utiliza cualquier tipo de objeto para ocasionar quemaduras, ya sea con planchas, poniendo las manos en las estufas o regando sobre las víctimas aceite caliente.
A juicio del fiscal Pineda, las madres son las que más incurren en casos de maltrato, quizás porque son las que llevan la responsabilidad de cuidar a sus hijos o están más tiempo con ellos.
"El agresor nunca informa que el menor ha sido maltratado, sino que las denuncias son presentadas por otros miembros de la familia, maestros o vecinos", informó.
Detalló que la primera medida que se aplica cuando el menor es maltratado y su vida corre peligro es restringirle al agresor el derecho a la guardia potestad, pero lo último que se quiere es institucionalizar los "hogares sustitutos".
"Si sumamos una experiencia tan desagradable y a la vez, lo vamos a sacar del medio donde vive, el daño es aún peor", subrayó Pineda refiriéndose a las pequeñas víctimas.
Como consecuencia de un maltrato, los padres pueden perder la patria potestad del menor y jamás podrán tomar una decisión con respecto a él, aunque sí mantienen la responsabilidad de brindarle alimentación.
Hay cuatro Fiscalías de Familia: la de Panamá, San Miguelito, La Chorrera y Santiago, las cuales tienen como función investigar si realmente los menores han sido hostigados y quién es el autor de los hechos.

Generalmente el agresor ha sido víctima de las mismas acciones por parte de sus familiares. O sea, es una actitud que tiene su génesis en la infancia o adolescencia de la persona.
La mayor parte de las agresiones se dan en la infancia, porque es cuando la persona es más vulnerable.
"Todavía no he encontrado ningún caso donde se les haya detectado trastorno mental, ninguno está loco", afirmó Pineda y en esto coincidió la psiquiatra del Instituto de Medicina Legal, Elaine Bressan, con respecto a los agresores.
Se ha podido determinar que aquellos agresores sancionados o que se les obliga a cumplir una condena no reinciden en el delito.
De acuerdo con la psiquiatra del Instituto de Medicina Legal, la persona que protagoniza el maltrato difícilmente es un extraño, sino que se trata de allegados que ejercen la autoridad hacia el menor.
"Es un doble maltrato, porque la persona de quien yo dependo y me cuida es quien me maltrata", sostuvo.
Consideró que hay mucha confusión entre disciplina y castigo, y prueba de ello es que muchos padres que no tienen rasgos de violencia piensan que un "chancletazo o correazo" forma parte de la crianza adecuada de los hijos.
"Muchos dicen: Yo fui criado con golpes y estoy bien y soy lo que soy gracias a eso. Es cuestión de cultura", explicó la experta.
Planteó que en el 99% de los casos de maltrato se determinó que la persona no padece ninguna enferma mental, sino que es de muy baja tolerancia a la frustración y considera que cuidar a un niño es una "gran carga".
"Son personas irritables y que fácilmente entran en ira, pero todos somos víctimas de estas situaciones, pero tenemos que aprender a controlarlas", sustentó.
Detalló que el opresor sabe controlarse, de lo contrario estaría muerto, porque se pelearía con todo el mundo cuando se enoja.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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