En este sector del norte de Penonomé impera la ley del machete y el licor.
Para muchos, el licor es el causante de estas desgracias. Otros aseguran que se trata de campesinos que aún viven en la ignorancia y creen que los problemas se solucionan asesinando a otros a machetazos.
Rafael Gil, teniente de la Compañía de Bomberos del corregimiento, asegura que la situación en este sector ha desatado los problemas, riñas y hasta peleas con machetes, porque ésta es la herramienta de trabajo de muchos campesinos.
Un caso es el de Pedro Pérez, quien estaba ebrio al igual que otro joven. Estos dos, de momento, se acordaron de una vieja rencilla. El joven aseguraba que Pedro le había robado un par de zapatos, lo que generó el problema, que terminó a machetazos.
Este hecho sucedió en Tabidal Abajo, donde uno de los implicados salió con varias heridas en la cabeza y terminó en el hospital Aquilino Tejeira.