Ni los rayos intensos del Sol ni las lluvias detienen una jornada de vacunación cuando ha sido elegido el sitio. Es una labor "sumamente agotadora" que no se hace intramuros.
Magdamara Brown conoce los detalles. Ella es coordinadora de Proyectos Especiales de la Dirección Nacional de Enfermería.
Contó a Panamá América que para ello se va a la comunidad, casa por casa, hasta cubrir la población que se ha estimado inmunizar.
"El día de vacunación, la enfermera va acompañada por seguridad y apoyo, ya que mientras procede a vacunar, la otra persona hace el registro de lo que se está inyectando", dijo Brown a Panamá América.
¿Cómo es el proceso? La visita a una comunidad empieza semanas antes, porque tiene que hacerse una planificación e inventario del pedido necesario de vacunas y que esté acorde con la población a cubrir.
Además, hay que saber cuál es la población del área a visitar y las edades en cada familia. La planificación incluye el recurso humano.
Lo anterior significa ¿Cuántas enfermeras irán y de qué regiones de salud darán apoyo a la jornada de vacunación?
"Tenemos que tener verificado la cantidad de insumos a llevar, como jeringuillas, alcohol, botas y los de naturaleza biológica, que son los líquidos que contienen las diferentes vacunas", señaló Brown.
Una vez se define el día de vacunación, se establece la comunicación con la comunidad, empezando por los gobernadores, alcaldes, líderes comunitarios y vecinos, quienes son "los que prestan los carros o informan de un niño enfermo".
Según Brown, a través de informes epidemiológicos los equipos de salud se percatan, en menos de tres días, de un diagnóstico en cualquier parte del país.
"Es casi expedito porque los informes se hacen semanales y se envían a nivel nacional, por eso existen las semanas epidemiológicas", indicó.
Todo esto no sería posible de no contar con "afinidad" con la población, la que casi inmediatamente informa al centro o subcentro de Salud si un niño de la comunidad tiene diarrea o presenta síntomas de algo grave.
"Cuando esto pasa, se da la voz de alarma en el sector salud y se hace una visita domiciliaria con un equipo básico, conformado generalmente por el médico y la enfermera", dijo Brown.
¿Y si no hay médicos? En esos casos la responsabilidad la asume una enfermera con su auxiliar o asistente.
"Van al lugar donde se ha dado el brote o se tiene la la sospecha y ahí se identifica, de acuerdo con los síntomas, qué tiene el enfermo", subrayó Brown.
Esta movilización surge no solo para las enfermedades preventivas a través de la vacunación, sino también cuando se trata de diarrea, cólera y otras enfermedades emergentes, como dengue y malaria.
Toda esa tarea titánica ha logrado la aceptación general y tal como cuenta la enfermera, la gente los recibe bien.
Este mes de abril se efectúa la Jornada de Vacunación en Las Américas, que es un compromiso de Estado con la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
"La jornada este año, que empezó el pasado sábado, se ha denominado vacunar es un acto de amor, ya que se quiere cambiar la imagen de las enfermeras solamente con la jeringuilla", expresó Brown.
Para esta jornada de vacunación el Gobierno Nacional aprobó una inversión de 1, 5 millones de dólares.
"Las madres sufrimos cuando nuestros hijos lloran por una enfermedad, entonces tenemos que pasar por ese pinchazo para protegerlos", puntualizó Brown.
La logística de un pinchazo
Para la jornada de vacunación el Gobierno aprobó una inversión de B/.1, 5 millones.