QUIÉN NO han escuchado, danzado y disfrutado al ritmo de la comparsa: ¡Entren que caben cien!
Sin duda que el carnaval no sería lo mismo sin la presencia de estos personajes.
En cuanto a la música, los encargados de hacer vibrar los tambores en una comparsa son alrededor de 20, pero según Wilbert Eduardo Howeell, administrador de los Originales de El Chorrillo, su número aumenta a medida que avanza el recorrido.
Los Originales se inició en el año de 1985 con la organización de Miguel Torres (q.e.d.), después continuo con José Luis Torres.
El primer año de participar se ganaron B/.3,000.00 y pudieron comprar instrumentos.
Destaca que ellos tampoco cuenta con mucho dinero, pero saldrán con suéteres patrocinados por una compañía de licor, además hoy utilizarán las camisetas de El Chorrillo Fútbol Club.
Howeell decide entonar una de las canciones escrita por ellos para la comparsa, pues siguen un ritmo propio:
"De noche cuando me acuesto, le rezo a la virgen de la macarena. Es porque los originales siempre traen cosas buenas".
"Mírala, qué linda viene/mírala, qué linda va/ la comparsa campesina/ la mejor de Panamá.... Ésta es sólo una de las tonadas compuestas por el artista puertorriqueño Ismael Rivera para cantar al son de la comparsa.
La comparsa Los Campesinos de El Chorrillo fue creada en 1960 por Rosa Bonilla con la idea de alegrar los carnavales.
Actualmente el administrador de la comparsa es Jorge Maxwell.
En años pasados, las comparsas se dirigían a diversos puntos del país y estaban integradas por más de 100 personas, entre hombres y mujeres, quienes tocaban tumbas, timbales, campanas y el güiro.
Partían desde la Calle 27, de El Chorrillo, hasta llegar a la Plaza 5 de mayo.
En cuanto a la comparsa campesina, la dueña se distinguía porque vestía como indígena para deleitar al público que se apersonaba a ver y escuchar a los campesinos, quienes llevaban iguanas, carretas, palmas, machetes de palo, pipas, culebras, gallinas e iguanas.
Para Rosa Bonilla aquellos momentos fueron inolvidables.
La música que no falla
Aunque carecen de incentivos son el alma en las calles durante el carnaval capitalino.