Las cifras del último Censo de Población y Vivienda realizado en el año 2000 revelan la condición de vida de estas heroicas mujeres; unas 117,062 señoras son jefas de una familia compuesta de 2 a 5 personas; 23,814 lo son hogares compuestos de 6 a 9 personas; mientras que 3,329 señoras se hacen cargo de 10 o más hijos.
En estos núcleos familiares las situaciones no suelen ser las más propicias tomando en cuenta el ingreso mensual. Increíblemente más de 46 mil mujeres mantienen sus casas con menos de B/. 125.00 mensuales. Otras 30,683 se ingenian para vivir con un salario de B/.125.00 a B/.274.00 por mes.
Las leyes de familia han permitido que las madres puedan reclamar legalmente al padre de una manutención, pero la más de las veces, la suma que obtienen no cubre las necesidades de sus pequeños.
Tristemente, lejos de mejorar, el problema parece aumentar con el número de adolescentes embarazadas que se encaminan a la desventura.
No son las tarjetas o los regalos lo que incentiva a estas tenaces madres, es el sentido de responsabilidad y amor lo que las guía.
En Panamá el 18.7% de los hogares son liderados por mujeres solas.
En el 2002 la tasa de divorcios fue de 80.6%.
El año pasado el 52.3% de las personas ocupadas en el país eran mujeres.
En 1997 el 23.8% de los hogares pobres tenían como jefe de familia a una mujer; el 17% pertenecían a la población rural no indígena, el 15% a la población indígena y el 28.8% vivían en áreas urbanas.