Nación

La odisea de regreso a casa

A pesar de que se realizan operativos, los buses llevan pasajeros a su máxima capacidad.


SUBIRSE a un bus en el área de la Gran Estación, el Súper 99 de San Miguelito o en Las Colinas, desde que las 5: 00 p.m., es una verdadera odisea para miles de panameños cada día.
Durante un recorrido realizado por Panamá América en estos puntos, se pudo observar los "diablos rojos" y las llamadas "chivas", llenas hasta la puerta, sin importar de qué ruta se tratáse.
Los buses de Torrijos Carter, Tocumen, Pedregal, Santa Librada, Mañanitas y La 24 de Diciembre, viajan con tantas personas de pie, que incluso la puerta no llega a cerrarse.
Rosa Fernández, explicó que tomar un bus hasta Nuevo Tocumen, donde vive, le demora muchísimo tiempo.
Ella acostumbra esperar su bus en el área de la Gran Estación y en ese punto los conductores tienden a recoger a las personas antes de llegar a la parada, por lo que cuando les toca subirse, los buses están demasiado llenos y no pueden hacerlo.
"Cuando los buses quieren llegar a las paradas pasan de largo porque y a uno no le queda otra opción que esperar que llegue el próximo, tal vez más vacío", aseguró Fernández.
La espera para Rosa puede durar de unos 20 a 30 minutos, dependiendo de lo seguido que pasen los buses, pero aún así cuando llega a El Parador, tiene que hacer trasbordo para llegar a su casa.
Lo mismo le sucedió a Yerka Griffit, quien estaba esperando un bus en el 99 de San Miguelito para ir para Pedregal.
A Yerka, todos los días le toca aguardar por un bus no menos de 15 minutos, porque el lugar siempre se llena, sin importar de cuándo se trate.
Adán Solís, de Tocumen, nos dijo que "siempre tengo problemas para tomar un bus para trasladarme a la casa, porque tanto los de la ruta de Mañanitas, como los del área de Tocumen o la 24 de Diciembre que tomo siempre viajan con gente en el estribo y mientras más tarde es peor".
Por otro lado, en el área de Las Colinas, los buses de todas las rutas pasaban llenos, podían bajarse unas dos personas, pero se subían no menos de cinco.
Los conductores, sin importarles que no cabía nadie más, les gritaban "córranse hasta atrás que hay dos barras".
El tiempo transcurría y las paradas se seguían abarrotando, quedando demostrado que durante las horas pico estos sitios suelen convertirse en un hervidero.
Desde el pasado 23 de octubre, cuando un bus de la ruta Mano de Piedra-Corredor se incendió causando la muerte de 18 de sus ocupantes, se ha intensificado el debate sobre el futuro del transporte público en Panamá.
El próximo lunes vence el plazo dado por la ATTT a los transportistas para tener sus buses en óptimas condiciones mecánicas.
Sonia Vargas: "Tomar un bus me toma unos 45 minutos porque los buses van llenos hasta la puerta, sobre todo cuando son las 6:00 p.m. Cuando hay operativos de Tránsito esto empeora".
Teodoro Méndez: "Es molesto esperar un bus durante las horas pico porque el tiempo que puede demorar es hasta de más de 25 minutos. La gente viaja hasta en la puerta, corriendo riesgos".
Alexander Jiménez: "A veces llego a las 5:00 p.m a esperar un bus y son las 7:00 p.m. y todavía no consigo un transporte en el que no tenga que viajar hasta la puerta y eso es todos los días".
Jesús Santana: "En la noche todos los buses viajan llenos sin importar la ruta que sea. La espera durante las horas pico puede ser de más de 45 minutos o una hora y luego tengo que hacer trasbordo".


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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