Los riesgos fiscales en Panamá se levantan como pólvora frente a las elecciones del 2004, por lo que el banco de inversión Credit Suisse First Boston, estima que el déficit fiscal alcanzará un 4% en el 2003. Este pronóstico poco favorable, según el banco, va acompañado por un crecimiento económico entre el 0.5% y 2%.
Un informe político-económico realizado por esa entidad, enfatiza que las presiones fiscales se intensificarían, en parte, por la pobre demostración de aceptación popular del Partido Arnulfista y su candidato presidencial. El banco de inversión advierte que es poco probable que el déficit no sobrepase el 2% del Producto Interno Bruto (PIB).
En segundo lugar, mencionan que no están convencidos de que la reciente recuperación económica del país sea sostenible.
El robustecimiento para una economía abierta de Panamá, requiere de una recuperación sólida en demanda global y regional y las exportaciones no están demostrando ir hacia arriba, destacan. Standard & Poor"s movió a Panamá a una proyección negativa en el mes de marzo, por el desempeño fiscal.
En este sentido, Credit Suisse First se mostró de acuerdo con la valoración, porque aunque las reformas estructurales en la Caja de Seguro Social podrían estabilizar las calificaciones, no ven probabilidades de un reinicio de este proceso hasta septiembre del 2004, "cuando mucho".
" El déficit actuarial del sistema de pensiones de Panamá, ronda alrededor del 25% del PIB y sigue siendo el problema más importante, a largo plazo en las finanzas públicas del país", recalca el informe.
Por su parte, el viceministro de Economía, Domingo Latorraca, aseguró que el Gobierno cumplirá con la Ley de Responsabilidad Fiscal que estipula un déficit no mayor al 2%. Sin embargo, coincidió en los serios problemas financieros y administrativos por los que pasa la CSS, lo que efectivamente presiona las finanzas estatales.