La rabia urbana, que se transmite por el perro, no aparece en Panamá desde 1974, pero en la actualidad lo que se reporta es rabia selvática, transmitida por los murciélagos hematófagos.
Estos murciélagos transmiten el virus a bovinos y otros animales domésticos como cerdos, cabras, ovejas, ratones, conejos, monos y al humano.
Sin embargo, la transmisión al humano no ocurre por ingestión de la carne u otro alimento que haya tenido contacto con el animal. Sólo se transmite a través de mordeduras.
César Sandoval, coordinador del Centro de Operaciones de Emergencias del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, dijo que el virus de la rabia es muy débil. Con sólo lavar la herida con agua y jabón podría morir.
Sandoval agregó que el virus se traslada lentamente hacia la cabeza, aproximadamente avanza un centímetro por día. Por lo que el desarrollo del virus depende del lugar de la mordida.