"Mi papá se emborrachaba constantemente, por lo que casi siempre mantenía discusiones con mi madre", confesó Eric Alexis Centeno, de 20 años, cuyo padre fue presuntamente asesinado por su concubina la noche del lunes en Gualaca, provincia de Chiriquí.
Desde hace aproximadamente tres semanas ella estaba bajo tratamiento psicológico en el Hospital Chiriquí, fueron las palabras del joven, en medio de la consternación por el horrendo asesinato. Erick también dijo que su padre "no tenía una relación más además de la mi mamá, sino tres". Por otro lado, familiares de la pareja informaron que ésta sólo tenía dos hijos, uno de 20 años y una de 17, que se encuentra recluida en el Hospital José Domingo de Obaldía, pues se encuentra embarazada. Fueron 20 años de matrimonio los que mantuvieron a María Yolanda junto a Alexis. Se casaron muy jóvenes, éste último sólo tenía 15 años.
Sin embargo, en la corregiduría de Gualaca no hay registro de denuncias por violencia intrafamiliar, sostuvo el corregidor Alcides Ortega Gaitán. Sobre el homicidio, familiares de la victimaria señalaron que aproximadamente a las 8:00 de la noche del lunes vieron una fogata detrás de la casa, sin darle importancia se acostaron, sobre todo porque en medio de la quietud de la noche no escucharon ruido alguno. Lo único que sabían era que lo habían visto borracho el día antes del crimen.
"Chapa", como apodaban a la víctima, fue decapitado en una de las habitaciones de su hogar por su esposa María Mora de Centeno, quien aceptó ser la responsable del crimen, alegando que lo hizo porque se encontraba cansada de las constantes riñas con su cónyuge, informaron fuentes judiciales.
La homicida confesa fue puesta a órdenes de las autoridades correspondientes para la investigación del crimen que ha estremecido la comunidad nacional. De acuerdo con el informe del doctor Hugo Moreno, médico forense de la provincia de Chiriquí, éste es uno de los homicidios más horrendos ocurridos en los últimos años. El hecho se ejecutó con un objeto cortante que pudo ser un machete pesado y filoso, además las articulaciones de los codos, hombros y rodillas fueron separadas completamente. En el muslo a nivel de la cadera también se dio una separación parcial.
La cabeza de la víctima estaba quemada, pero aún contaba con restos óseos y parte del cuero cabelludo. Se presume que la homicida confesa la incineró junto al colchón para ocultar evidencias. La necropsia indica que Alexis Centeno, de 40 años, fue despedazado en siete partes que corresponden a las articulaciones y la causa de su muerte fue la certera decapitación.
De acuerdo con el médico forense este hecho se registró entre las 8:00 de la noche a 12:00 de la madrugada, debido al estado en que se encontraba el cuerpo. La necropsia de rigor se efectúo eso de las 3:00 de la tarde del pasado martes. Los asistentes de la morgue del Hospital José Domingo de Obaldía han intentado unir las partes de Alexis Centeno para entregarlo posteriormente a sus familiares.
El corregidor de Gualaca catalogó el caso como "un homicidio horrendo y no se le puede dar respuestas a más de cuatro realidades, es como si fuera un enigma que está en el ambiente, la población Gualaqueña se mantiene alarmada ya que nunca se había registrado en este distrito, ni en la provincia de Chiriquí, hechos como éste".
La riña fue el motivo del asesinato en Gualaca
La homicida confesa fue puesta a órdenes de las autoridades correspondientes.