NO SOLO los sindicatos y agrupaciones obreras del país mantienen en total discrecionalidad los ingresos que reciben de sus agremiados y los intereses bancarios que generan sus cuentas.
Los partidos políticos, las iglesias, las cooperativas e inclusive, organizaciones de la sociedad civil mantienen en secreto absoluto el manejo de sus finanzas.
Saber en qué "invierten" sus fondos (la mayoría provenientes de donaciones) es todo un misterio, pues la transparencia no forma parte de su vida cotidiana. Los partidos políticos han recibido entre el 2004 y 2007 cerca de B/.15 millones en subsidio del Tribunal Electoral (TE) para su funcionamiento, y nunca han rendido cuentas ante los ciudadanos.
Solo sustentan las facturas de gastos ante el TE cada cierto tiempo y algunos colectivos políticos están siendo investigados por los tribunales de justicia por el mal uso de estos fondos.
De los B/.37.1 millones presupuestados este año por el cobro del Seguro Educativo, el Estado asignó B/.2 millones al pago de gastos administrativos de los sindicatos del país, sus programas educativos y sus congresos internos y eventos extraordinarios, pero los panameños no conocerán a ciencia cierta en qué se gasta este fondo millonario.
La razón: el principio de rendición de cuentas fue eliminado cuando se reformó el Código de Trabajo en 1995 bajo la administración del ex presidente Ernesto Pérez Balladares.
El SUNTRACS solo recibe el subsidio del Seguro Educativo para programas educativos internos, ya que fueron expulsados del Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (CONATO) a finales del 2005, lo cual les hizo perder la categoría de "gremios confederados" y con ello perdieron también el apoyo económico para sus gastos administrativos.
La sociedad civil no rinde cuentas
Nadie fiscaliza gastos administrativos de los sindicatos y 'e9stos tampoco ofrecen informes.