A muchos los despierta cada mañana el trinar de las aves y hasta el canto de un gallo, pero hay quienes empiezan el día con el ruido de buses y camiones.
Esa es la realidad que viven los residentes de Balboa, en el corregimiento de Ancón, donde "la tranquilidad se esfumó hace mucho", como ellos mismos contaron a Panamá América.
Todo se debe al tránsito de buses que van hacia el interior, carros y camiones. Eso sucede a diario, desde la madrugada hasta la noche.
María Virginia Almanza es una de las que vive atormentada por esta situación. Tiene más de 21 años de residir en el lugar y cuenta que en el 2000 comenzó su calvario.
Desde entonces siempre está enferma y alterada, tose a menudo y por añadidura, la garganta le duele.
Lo que era algo provisional, como el tránsito de buses y camiones hacia el interior del país, se convirtió en la constante, a pesar de que se les había dicho que con la construcción del puente Centenario todo cambiaría.
A juicio de Almanza, la calle no tiene la infraestructura adecuada para la gran cantidad de buses que pasan diariamente, incluso hay una señal de "prohibido el paso de equipo pesado".
Pero, no todo acaba allí. Con la afluencia de personas debido tránsito de buses, el lugar se ha convertido en "una plaza pública donde la gente, a cualquier hora de la noche, se baja a orinar y en ocasiones hasta a libar".
Almanza está molesta porque ahora es común ver en este sector papeles, latas y basura tirada, además en cada esquina "los buses frenan haciendo escándalo con las troneras y los motores se oyen hasta dentro de las habitaciones de la casa".
"Hay buses de todos lados menos una ruta interna de Balboa. Cuando alguien quiere salir debe pedir un taxi, ya que no hay transporte para movilizarse a ninguna parte", agregó.
También los moradores de Balboa alegan que se ha incrementado la delincuencia en el lugar y que sus casas han sido tomadas para basureros públicos y plazas de diversión.
El representante de Ancón, Joaquín Vásquez dice que se siente impotente.
Considera que en Balboa se está viviendo "la presión del desarrollo industrial y comercial de las áreas revertidas".
Hacia el interior hay 1, 307 salidas diarias de buses, entre éstas, una de Bocas del Toro; 154 de Coclé; 25 de Chiriquí; 27 de Herrera; 16 de Los Santos; 20 de Veraguas; 795 de Arraiján y 269 de La Chorrera. Pasan por Amador.
Los moradores aclararon que no se oponen al desarrollo, pero que se haga de forma "armónica".
Afortunadamente hay buenas noticias. El pasado sábado inició el operativo para disminuir el porcentaje de buses que transitan por Balboa.
La información fue dada por el secretario general de la Autoridad del Tránsito Transporte Terrestre (ATTT), Eraclio Batista.
Confirmó que el tránsito por el área era provisional debido a las construcciones, pero finalizadas las obras, se implementaría este proyecto.
Dijo que se cuenta con un estudio técnico que sustenta la distribución de esta flota elaborado por la Dirección de Operaciones del Tránsito.
Se han distribuido las salidas de los buses para que no aborden pasajeros en este tramo.
Batista reveló que en el caso de los buses de Panamá Oeste, el 75% saldrá por Amador, luego habrá una segunda fase del proyecto donde el 25% sale por el Puente Centenario, el 20% por la vía Amador y el 10% por la Avenida Arnulfo Arias y el 45% por la vía Omar Torrijos.
Las rutas de Chame y San Carlos saldrán de Albrook a la avenida Arnulfo Arias, y los de La Chorrera y Capira por la vía a Amador, mientras que Arraiján por Omar Torrijos y la avenida de Los Mártires.
Se estima que en unas semanas la situación mejore.
Hacia el interior hay 1, 307 salidas diarias de buses, entre éstas, una de Bocas del Toro; 154 de Coclé; 25 de Chiriquí; 27 de Herrera; 16 de Los Santos; 20 de Veraguas; 795 de Arraiján y 269 de La Chorrera. Pasan por Amador.
Los moradores aclararon que no se oponen al desarrollo, pero que se haga de forma "armónica".
La tranquilidad volverá a Balboa
Los moradores se quejan del escándalo de los buses y camiones que pasan a diario por allí.