El incremento de las curaciones de pacientes con tuberculosis al 72.9% y la reducción de los abandonos del tratamiento al 16,3% en las cuatro áreas demostrativas TAES (Soloy, San Félix, Santa Ana y Nuevo Veranillo), son parte de los logros del Programa Nacional de Control de la Tuberculosis, gracias al apoyo brindado por la Fundación Damián de Bélgica.
Este apoyo, que ha permitido aumentar la capacidad de diagnóstico de la tuberculosis mediante baciloscopías y baciloscopías de seguimiento, es producto de un acuerdo suscrito entre la Fundación Damián, el Ministerio de Salud y la Comunidad Europea. Se encuentra en su tercera fase. La cuarta, que se inicia en enero de 2001 contempla la incorporación de la Caja de Seguro Social.
Esta información la proporcionaron la Dra. Cecilia Lyons de Arango, Coordinadora del Programa; Dr. Antonio Marrero, Consultor-Fundación Damián y el Dr. Jorge Gamboa Arosemena, Director de Salud de la Región de San Miguelito, Las Cumbres y Chilibre.
Durante la presentación de la Evaluación de Cohorte Región San Miguelito, Las Cumbres y Chilibre del Programa también se dijo que se han capacitado más de 275 miembros del equipo local que participa en esta tarea de prevenir, detectar y tratar la tuberculosis pulmonar de la cual se notificaron en 1999 un total de 1,387 casos, "sin especificar el número exacto de formas pulmonares con baciloscopía positiva, para una tasa de 49.1 por 100 mil habitantes".
Por otra parte, se produjo un reordenamiento y fortalecimiento de la red diagnóstica en las regiones de intervención y un aumento de las baciloscopías diagnosticas. En 1998 éstas eran 880, en 1999 se incrementaron a 3,672 y hasta septiembre de 2000 totalizaban 7545, en tanto que las baciloscopías de seguimiento fueron creciendo de 13 en 1998 a 198 en 1999 y hasta septiembre del presente año la cifra era 723.
En ese período de tiempo se ha logrado el control de calidad de 3,590 baciloscopías en centros del Ministerio de Salud y Caja de Seguro Social.
Sobre la situación de la tuberculosis en nuestro país también se informó que "...los grupos socio-económicamente desfavorecidos y marginalizados son los más afectados, a saber los indígenas y la población de las zonas urbanas pobres".
Sobre el punto anterior, la Dra. Lyons de Arango manifestó que las principales víctimas de la tuberculosis son los hombres económicamente activos (de 15 a 50 años), aunque, en el caso de las áreas indígenas Ngobe Buglé, las más afectadas son las mujeres y se presume que precisamente por que llevan el peso del trabajo. Se resaltó el gran trabajo que han efectuado los capacitadores en Soloy y San Félix.
Se destacó la necesidad de garantizar los recursos para este programa y se aplaudió la tenacidad de quienes co-participan en él, entre ellos los equipos locales de salud, direcciones nacionales y regionales del MINSA, CSS, OPS, Hospital Santo Tomás y REMAR.
También se habló sobre la importancia de diagnosticar oportunamente la tuberculosis, puesto que la tasa de morbilidad es elevada y por cada persona enferma cabe la posibilidad de que se infecten 10 o 15 más ya que si la gente desconoce que tiene el bacilo la propaga sin saberlo.
La Fundación Damián, con sede en Bélgica, tiene más de 50 años de haber sido fundada por un Padre Jesuita que trabajó mucho tiempo combatiendo la lepra y brinda apoyo en los programas de detección y control de tuberculosis a Africa, Asia y América Latina (Nicaragua, Guatemala y Panamá). A nuestro país lo está respaldando desde mayo del año pasado.
UN PROBLEMA DE SALUD MUNDIAL
Un tercio de los habitantes del mundo ha sido infectado por el Mycobacterium tuberculosis, de acuerdo con la Organización Mundial de Salud y la Organización Panamericana para la Salud, OMS y OPS, respectivamente.
Por otro lado, anualmente se producen 400,000 nuevos casos en la región de Las Américas, de los cuales 60,000 mueren en edades productivas de la vida.
La tuberculosis es un problema sanitario de primera magnitud en los países en vías de desarrollo y está vinculado vinculado a factores sociodemográficos que tienen que ver con la disparidad económica, la pobreza, poca o inadecuada cobertura del sistema de salud, programas de control de la tuberculosis mal operados, migraciones poblacionales y más recientemente al impacto de la pandemia de VIH y la aparición de cepas del bacilo resistentes al tratamiento.
La OPS ha dado a los gobiernos una serie de recomendaciones para enfrentar a este enemigo común que es la tuberculosis. Ha recomendado la implementación del TAES como estrategia bien definida y evaluada, con acciones específicas, dirigidas hacia:
El compromiso político en el control de la enfermedad.
La infraestructura de salud, para garantizar la localización y diagnóstico de casos.
La implementación y garantía del tratamiento supervisado de corto plazo a los casos de tuberculosis pulmonar.
El adecuado sistema de registro, monitoreo y evaluación del programa.
El suministro regular e ininterrumpido de medicamentos y materiales del programa.
RECONOCIMIENTO Y CURA DE LA ENFERMEDAD
La tuberculosis es una enfermedad respiratoria contagiosa que se transmite por el aire, al toser, hablar, cantar. Ataca principalmente a los pulmones aunque también puede llegar a otros órganos. Pero, un enfermo con tuberculosis pulmonar con tratamiento no transmite la enfermedad.
Signos de alerta: Hay una serie de síntomas que presentan las personas con tuberculosis y los cuales son fáciles de reconocer.
Estos incluyen: tos con flema por 15 días o más, pérdida de peso, decaimiento, fiebre, pérdida del apetito, sudoración por las noches.
Una persona con tos y flema por 15 días o más debe acudir al Centro de Salud más cercano. Allí le recogerán dos muestras de flema para realizar el diagnóstico. L a primera se toma al momento de la consulta y la segunda se entrega al laboratorio al día siguiente.
Es importante diagnosticar oportunamente la tuberculosis porque un enfermo con tuberculosis sin tratamiento puede morir.
Tratamiento y curación: El control de la tuberculosis se logra con diagnóstico y tratamiento a tiempo. Al enfermo se le dan medicamentos por seis meses en presencia de un funcionario de salud, para asegurarse que no abandone el tratamiento y se cure. En los primeros dos meses los medicamentos se toman diariamente y los cuatro meses restantes tres veces por semana.
El tratamiento para la tuberculosis, enfermedad que tiene cura, es gratis.