El empresario sostuvo que en ningún momento como negociantes han realizado este tipo de práctica, aunque recomendó al gobierno ser más fiscalizador con el diesel que subsidian.
"Porqué yo le voy a vender a un particular diésel subsidiado, cuando el volumen de venta con los transportistas es cautivo. Además me evito el riesgo de una multa", puntualizó.
En ese sentido, explicó que es es muy difícil controlar a los vendedores en las estaciones de gasolina cuando no está el dueño o el administrador, aunque destacó que puede haber algunos jefes de gasolineras en este negociado.
También recalcó que los transportistas podrían estar "jugando vivo" con el diésel subsidiado, debido a que como compran el combustible exonerado más barato, podrían estar revendiéndolo.
"Un busero podría llegar cuantas veces quiera a llenar su tanque y comprar el combustible exonerado, para luego utilizarlo en otra cosa", añadió.
Recomendó a las autoridades para acabar con este problema, colocar inspectores en las diferentes empresas que venden el combustible subsidiado. Con miras a fiscalizar y determinar cuándo hay alguna irregularidad.
Por su parte, el presidente de la piquera de Pedregal, Leonel Broce indicó que si alguna persona en este país ha visto esta anomalía debe denunciarla ante las autoridades competentes.
"Si alguien ha visto a un transportista negociando el diesel de la bomba que hay en Pedregal debe señalarlo", aportó.
Cabe destacar que el gobierno aceptó que varias estaciones de combustible, que fueron autorizadas para vender diésel exonerado al sector transporte en el 2006, hicieron "trampa" al despachar el producto a particulares.
No obstante, para evitar "fugas y abusos" en esta ocasión, el MICI asignará un determinado volumen de galones de diésel exonerado a cada estación autorizada, que tendrá la obligación de llevar un registro de venta del rubro con el nombre de los transportistas, número de cédula, de la matrícula del autobús, certificado de operación, cantidad de galones vendidos, fecha y número de la factura de venta.
Desde el 21 de septiembre de 2005 y hasta el 15 de enero de 2006 se suspendió en Panamá el cobro del Impuesto al Consumo de Combustible y Derivados del Petróleo que consuman exclusivamente el transporte público, según el Decreto Ejecutivo Nº 119 del 10 de octubre de 2005. Según un listado elaborado por la Dirección General de Hidrocarburos (DGH) del MICI, 11 estaciones en la ciudad capital venderían el diésel exonerado, la mayoría ubicadas en el distrito de San Miguelito. En Panamá Este (10) y Panamá Oeste (10) también se vendió combustible libre de impuesto. La medida también cubrió el interior del país: Colón (5), Coclé (4), Chiriquí (14), Herrera (3), Los Santos (3), Veraguas (7), Bocas del Toro (3) y Darién (4).
Se trató de más de 3, 607, 600 galones de diesel liviano exonerado por mes. El volumen de galones de diésel exonerado asignado a cada estación era determinado por el Ministerio de Comercio e Industrias.
En los últimos dos años el Estado ha subsidiado a los transportistas cuando compran el diesel, por un monto de B/. 28 millones.
El subsidio que se dará a los transportistas será de 25 centésimos y se extenderá hasta agosto próximo, lo que representa un sacrificio fiscal de B/.2 millones para el Gobierno.