Nación

La verdad que aún no llega


Tras 33 años de búsqueda, aún la esperanza se mantiene firme en sus corazones de encontrar la verdad, conseguir justicia y señalar a los responsables de crímenes, torturas, desapariciones y exilios que desmembraron familias y ocasionaron mucho dolor.
Los hermanos Almecia y Antonio González Santizo, hijos de Encarnación González, desaparecido en los primeros años de la dictadura militar cuando regresó de su exilio en Suecia, tienen la esperanza de ubicar los restos de su padre y de saber quiénes fueron los asesinos de sus hermanos Elías y Félix González Santizo. Pero consideraron que los esfuerzos son insuficientes.
Ambos han señalado que el trabajo realizado por la Comisión de la Verdad logró algunos avances, pero no hay resultados concretos que puedan señalar responsabilidades por las desapariciones de su padre y la muerte de sus hermanos.
Los Santizo no descartan presentar una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, mediante el Comité de Familiares de Desaparecidos de Panamá Héctor Gallego (COFADEPA-HG).
Explicaron que al llegar de Suecia sostuvieron reuniones con los miembros de COFADEPA-HG y con algunos representantes de la Comisión de la Verdad, quienes les informaron de los avances realizados en las investigaciones sobre las desapariciones registradas durante la dictadura.
Almecia González Santizo sostuvo que a pesar de la distancia han mantenido un interés constante por esclarecer la desaparición de su padre y las muertes de sus hermanos por los militares golpistas en 1968.

Encarnación González Santizo, nacido en la provincia de Chiriquí, lo mismo que muchos interioranos, tomó la decisión de trasladarse hacia la ciudad de Panamá con la intención de buscar un mejor futuro.
Fue así como luego de laborar por varios meses en la Zona del Canal, se ubica en las inmediaciones del Río Tapia, Pedregal, en terrenos que en ese momento se encontraban desocupados. Al lugar arribaron otros grupos de campesinos provenientes del interior del país, quienes solicitaban tierras para vivir, pero fueron desalojados por miembros de la Guardia Nacional. Esta escena de desalojos forzados se repite en áreas como Loma La Pava, Tocumen y San Miguelito.
Aquí algunas personas deciden crear un frente común para que se les concedan tierras en donde vivir. Es así como surge el liderazgo de Encarnación González Santizo, quien tiene su primer enfrentamiento en Tocumen con el entonces capitán Omar Torrijos Herrera que lo arresta por ocupar tierras pertenecientes a la Universidad de Panamá.
Surge entonces una unión de campesinos que pretendía que se les concedieran tierras para trabajar y se realiza una gran manifestación para exigirlas. El movimiento se va radicalizando paulatinamente hasta cuando se produce el golpe militar de 1968.
A raíz de esta situación, algunas personas deciden ingresar en la clandestinidad para luchar contra el nuevo régimen militar que amenazaba con arrestar a todas aquellas personas que consideraba como un peligro para la estabilidad del país.
Almecia relata que su padre fue detenido en abril de 1969 en el sector montañoso de Tocumen por miembros de la Guardia Nacional y por testimonio de varias personas sabe que permaneció con vida y que estuvo detenido en la Cárcel Modelo y en Coiba, en donde compartió celda con el también asesinado dirigente estudiantil Floyd Britton.
Además ocurren las muertes de sus hermanos Elías y Félix González Santizo, el primero fue sepultado en el cementerio de Juan Díaz, pero el cuerpo del segundo nunca apareció, al igual que ocurre con su padre.
Tras la desaparición de Encarnación González Santizo y la muerte de sus hijos Elías y Félix, unidades de la Guardia Nacional arrestan a Almecia y Antonio González Santizo y los llevan a un centro de reclusión en el Cuartel de Tocumen.
De Tocumen fueron llevados al Cuartel Central, luego a La Modelo, la isla penal de Coiba y un año después de vuelta a La Modelo, de donde los envían exiliados a Chile. Tres años después se registra el golpe de Estado por parte de Augusto Pinochet, contra el gobierno constitucional de Salvador Allende y nuevamente son arrestados y torturados por un oficial graduado en la Escuela de Las Américas, en la base naval de Salcaguán.
Durante este lapso se concede una amnistía y un oficial del G-2 viaja a Chile para informar que todos los exiliados pueden regresar a Panamá, con excepción de los González Santizo. En Chile fueron acogidos en refugios habilitados por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para la Atención de los Refugiados (ACNUR), en donde permanecieron por espacio de cuatro meses y luego fueron acogidos como refugiados por el gobierno sueco.
En 1978 Torrijos viaja a Estocolmo y se reúne con ellos y les propone regresar al país sin ningún tipo de represalias y en esa ocasión sólo vuelve Patrocinia Santizo Tesis, madre de los González Santizo.

Federico Britton, miembro de COFADEPA-HG, dijo que la organización está bastante satisfechos con el trabajo realizado por la Comisión de la Verdad, pero que es necesario que se produzcan algunos resultados concretos, como la presentación de denuncias contra los presuntos responsables de las desapariciones forzadas.
Britton aseguró que los miembros de la Comisión han recopilado suficientes evidencias para solicitar al Ministerio Público la reapertura de algunos expedientes por la desaparición de opositores al régimen militar.
No obstante, indicó que los miembros de la Comisión de la Verdad han optado por la presentación de paquetes de casos a la Procuraduría General de la Nación y ello acarrea cierta lentitud para la recopilación de pruebas.
Criticó el hecho que el informe elaborado por la Comisión de la Verdad se ha fundamentado en exceso en los expedientes instruidos por funcionarios que laboraron durante la dictadura militar y que estos sumarios contienen muy poca información y en muchas ocasiones son versiones alteradas e insuficientes.
También explicó que otra de las circunstancias negativas durante el proceso de investigación de la Comisión de la Verdad es el hecho que los militares se han negado sistemáticamente a aportar información de los sitios en donde se encuentran los cuerpos de las personas muertas durante la represión militar.
A la vez consideró que algunos ex militares han hecho esfuerzos por entorpecer las pesquisas y presentado obstáculos a la labor de los comisionados. Alegó que éstos tampoco han mostrado ningún tipo de arrepentimiento por los hechos ocurridos.
Sostuvo que el retraso en la entrega de las pruebas de ADN realizadas por los laboratorios Reliagene Technologies es otra de las circunstancias que ha provocado el estancamiento de la reapertura de algunos casos.

 

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96810
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América