El paradero de Héctor Gallego desde el 9 de junio de 1971, se mantiene en secreto. Su hermana Edilma, permanece establecida en Santa Fe de Veraguas, y lo reconoce.
Para ella, Héctor no está muerto en Santa Fe. "Estaba cansada de eso, que estaba enterrado aquí, allá, he dejado eso a Dios, siento que la verdad se va a saber".
Sobre la posibilidad de elevarlo a mártir, expresa "no me interesa tanto, que la Iglesia lo haga mártir o lo convierta en santo".
Agrega que "me interesa más el trabajo social, la iglesia viva, porque él decía que no le interesaba un templo sino la iglesia viva, no le veo el sentido de que lo hagan ni mártir o santo, ya tiene su paga por lo que hizo".