María Roquebert, ministra de Desarrollo Social, señaló que la violencia doméstica es un asunto que nos compete a todos los miembros de la sociedad.
Indicó que aunque el gobierno tiene una responsabilidad frente a los casos registrados, es necesario que todos los ciudadanos actúen con responsabilidad.
Manifestó que lo que no se puede permitir es que la sociedad sea indiferente ante los casos que se registran.
"Para poder controlar la violencia doméstica, tenemos que ser parte de la solución de esta grave problemática social, tomando las medidas pertinentes para los casos que son detectados", anadió.
Destacó que la Ley No. 38 del 10 de julio de 2001, establece los derechos y normas que protegen a las víctimas de violencia doméstica y el maltrato a los niños, niñas y adolescentes, con el objetivo de construir una sociedad justa, equitativa y con una perspectiva de desarrollo humano para todas las personas.
El capítulo 2 de la norma establece las 14 medidas de protección que deben proporcionarles las autoridades pertinentes, en este caso los corregidores y fiscales de familias, a las víctimas de violencia.
Para mejorar la calidad de vida de las víctimas de violencia doméstica, el MIDES brinda la orientación y el acompañamiento que requieren; además se realizan diversas capacitaciones a los corregidores y fiscales de Familia, Niñez y Adolescencia en todo el país.
El Centro de Orientación y Atención Integral, conocido por sus siglas como COAI, brinda orientación a las personas o familiares que son víctimas de violencia doméstica.
Durante el año 2006, el COAI atendió y orientó a 345 personas, y en el 2007, a más de 998 personas.
En julio de este año, se registraron 165 casos de violencia doméstica, de éstos 5 de tipo sexual, 88 físico y 72 de violencia emocional.