Nación

Laboratorios vivientes

Barro Colorado es una de las estaciones de investigación tropical más antiguas del mundo: los científicos llevan más de 80 años estudiando el bosque de este lugar. Entre 250 a 300 científicos visitan este laboratorio de biología al aire libre cada año.
Erika Elizabeth Benitez (aldea.global@epasa.com)


SABÍA usted que antes de la llegada de Cristóbal Colón a Panamá, los bosques habían sido talados con fines agrícolas y utilizados para adquirir alimento, medicinas y otros recursos por miles de años.
Pues estos son tan solo algunos hallazgos de grandes y delicados estudios científicos realizados por investigadores del mundo entero a través del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (SRTI, por sus siglas en inglés).
Panamá es la única dependencia de la Institución Smithsonian situada fuera de los Estados Unidos dedicada a enriquecer el conocimiento sobre la diversidad biológica de los trópicos.
La razón, sencilla. La diversidad tropical es superior a lo que se imaginaba, especies únicas en su género y de diferentes linaje genético conviven en una pequeña extensión del bosque panameño, un patrimonio mundial llamado Barro Colorado.
A principios del siglo XX, con la construcción del Canal de Panamá por los norteamericanos, también llegaron biólogos para evaluar el impacto ecológico de la obra, al igual que el estudio de las enfermedades tropicales, entre ellas las transmitidas por los mosquitos, que ponían en peligro la vida de los trabajadores.
Fue así como crearon una estación de investigación en una pequeña isla, Barro Colorado, convirtiéndose este lugar en el sitio más intensamente estudiado de los trópicos.
Para 1923 se declara la isla de Barro Colorado reserva biológica, una de las primeras de América, que también se convirtió en un laboratorio al aire libre para científicos de universidades estadounidenses y de la Institución Smithsonian.
Para la década de 1960, se transformó a STRI, como lo conocemos hoy día, cuando se contrataron los primeros científicos residentes y se dio inicio a los programas de becas para apoyar las aspiraciones de biólogos tropicales.
El propósito de STRI es ofrecer instalaciones que permitan a sus científicos residentes, becarios y científicos visitantes alcanzar sus objetivos de investigación. Este centro atrae de 900 a 1, 000 científicos de 43 países distintos por año.
STRI tiene laboratorios marinos en ambas costas de Panamá, incluyendo un nuevo laboratorio caribeño en Bocas del Toro y una moderna embarcación para la investigación, que facilitan el acceso a dos océanos muy distintos, distantes por apenas 80 kms.
Posee tres programas fundamentales, orientados hacia los jóvenes y niños interesados en conocer un poco sobre la biodiversidad en nuestro país, que se desarrollan en Barro Colorado, Punta Culebra y Punta Galeta en Colón.
La ubicación de este centro en la República de Panamá proporciona un escenario ideal para la investigación tanto marina como terrestre. Ofrece oportunidades sin par en el mundo para el desarrollo de estudios evolutivos y ecológicos.


Según los últimos estudios, se ha revelado que la diversidad tropical es aún mayor de lo que se imaginaba, especies únicas en su género frecuentemente incluyen diferentes linajes genéticos.
Uno de los últimos programas realizados es el de ICBG que está empleando información ecológica para buscar medicinas en los bosques tropicales y en los arrecifes de coral.
Esta investigación ha dado como resultado patentes para alcaloides con actividad en contra de la leishmaniasis que fueron aislados de plantas colectadas en la isla de Barro Colorado.
También se encontró un componente extraído de un coral que es activo contra los parásitos que causan la malaria.
Para SRTI el principal desafío es continuar descifrando los misterios de los ecosistemas tropicales y contribuir al desarrollo del planeta. Por eso la investigación y curiosidad han sido los pilares del SRTI.


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249544
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América