"Hablar de una Constituyente en estos momentos no nos ayuda en nada a recuperar un poco la serenidad que el pueblo se merece después de ese mare mágnum de la política que acaba de pasar", dijo Monseñor José Luis Lacunza, obispo de la Diócesis de Chitré y administrador de la Diócesis de David.
Detalló que lo que el pueblo espera ahora más que propuestas de modificaciones legales o constitucionales, y tiene derecho de esperar, son propuestas de acciones que respondan a las necesidades, especialmente de los más pobres.
Agregó que hay otras necesidades y otras respuestas que el pueblo está necesitando y que no se pueden seguir escatimando. "Necesitamos el espacio y el ambiente adecuado para esas respuestas que el pueblo está esperando y necesitando con urgencia".
Monseñor Lacunza analizó el resultado de las elecciones, diciendo que el pueblo ha mandado un mensaje muy claro a los políticos que tienen que entenderse entre ellos.
Sentenció que los políticos no tienen que seguir pensando en gobierno de oposición, y el hecho es que por un lado se ha entregado al Ejecutivo a un grupo y el Legislativo a otro grupo.
Advirtió que esa situación está haciendo que el pueblo exija que todos trabajen por un solo objetivo, para resolver sus necesidades.
Alegó que no se puede estar pensando que ninguno de los dos grupos puede trabajar solo, sino que tienen que entenderse, que ahora es el momento.
"Les dijo que los políticos tienen que hacer realidad esa definición de política que dicen que es "hacer posible lo imposible".
Puntualizó estar convencido que "nuestros políticos están ahora retados, por la decisión del pueblo de hacer posible lo imposible o sea a entenderse y trabajar juntos por las soluciones del pueblo.