Ahora las lágrimas son de felicidad para los familiares de Olga Yuil Valdés, Fernando López y Silvina Uribe, tres panameños que sobrevivieron al terremoto de 8,9 grados en la escala de Richter, que ocurrió el pasado viernes en Japón.
La angustia terminó cuando llegaron a suelo patrio, tras dos días y medio de viaje a través de escombros, montañas, nieve, hambre y réplicas del terremoto que le costó la vida a más de 10 mil personas.
“Solo tengo ganas de abrazar a mi hija y a mi esposa”, exclamó Fernando López, al momento de arribar al Aeropuerto Internacional de Tocumen.
En tanto, Silvina Uribe, quien se encontraba en su trabajo en el noveno piso de un edificio en Tokio, al momento del terremoto, espera regresar una vez se restablezca la situación en los lugares afectados.
Para los familiares de Olga Yuil Valdés, las siete horas posteriores a la tragedia fueron una pesadilla. “Estoy viva” fue el primer correo electrónico que envió Olga.
Su hermano, Alejandro Yuil Valdés, explicó que Olga y Fernando decidieron alejarse de la zona de peligro, y alquilaron un vehículo en Sendai hasta Yamagata, luego tomaron un taxi hasta Niigata, allí viajaron en avión hasta Osaka, después otro vuelo hasta Fukuoka, de allí hasta Seúl y finalmente un avión de Los Ángeles California a Panamá.
Por su parte, el cónsul de Panamá en Kobe (Japón), Alberto Arosemena, reiteró que la Cancillería les devolverá el dinero gastado a estas personas.