Fue evidente que lo que más disfrutó el presidente estadounidense de su visita al Istmo fue conocer personalmente el funcionamiento del Canal de Panamá, además de disfrutar de la compañía de los peloteros panameños que juegan en las Grandes Ligas.
Además recorrieron las salas prehispánica colonial, el canal francés, la separación de Colombia y el canal norteamericano.