ES UN mal que se extiende de manera silenciosa por la ciudad y sin que se pueda hacer mucho para prevenirlo: la marginalidad, el desempleo y la desintegración familiar son su caldo de cultivo.
Las pandillas están en todas partes, defienden sus territorios, combaten entre sí y sus enfrentamientos dejan muertos y heridos.
Como un cáncer que hace metástasis, los "clips" o células se esparcen para realizar robos, asaltos y crímenes que golpean a inocentes.
Las células tienen la capacidad de actuar de manera independiente y de unirse a su pandilla madre al momento de enfrentar enemigos o defenderse de la autoridad.
Uno de los "clips" más conocidos es la denominada "Los Cofos", que en realidad es una filial de los Toca y Muere.
En la actualidad, "Los Cofos" se mantienen en constante actividad en la comisión de hechos delictivos, pero guardan lealtad a Los Toca Muere.
Todo comenzó en 1984 cuando algunos adolescentes de El Chorrillo, aprovechando las inundaciones que se producían por los fuertes aguaceros, con el pretexto de ayudar a los conductores atrapados por las corrientes, asaltaban a los conductores.
Este grupo fue bautizado como El Clan Agua, pero no todo quedó allí, la incipiente pandilla se olvidó de los aguaceros y comenzó a asaltar camiones de reparto y almacenes.
Luego, a inicios de los 90, el Clan Agua cambió de nombre y empezó a llamarse Tinny Toon en honor a la serie de dibujos animados. En ese momento sus golpes se volvieron más especializados y violentos.
Posteriormente surgieron las pandillas del área de San Miguel y Curundú. Los Toca y Muere, Rebeldes, NBK, Kris Kros, Matar o Morir (MOM) y Los Sagrados.
Estas pandillas definieron territorios, crearon tatuajes para distinguirse, establecieron su jerga, crearon grafitis e impusieron su ley en el barrio.
Al caminar por el área de Catedral y otros puntos de la ciudad puede observarse el número 187 escrito en las paredes, junto a grafitis de las pandillas que dominan el área.
El 187 en el mundo del pandillerismo criollo quiere decir mensajero de la muerte o que te van a "pelar" (asesinar).
La jerga y los tatuajes identifican a los miembros de una pandilla. Usualmente, estos representan una cruz, el rostro de una virgen o un machete.
Una vez identificado un pandillero en un territorio extraño es hombre muerto, por eso las advertencias están a la vista de quienes llegan a esos lugares.
Los miembros de una pandilla no andan solos y generalmente su mueven en pequeños grupos para evitar ataques.
Para ingresar a una pandilla hay que realizar una acción que genere el respeto y aprobación de los líderes.
El novato, usualmente un joven de 9 a 14 años, debe desmostrar su valor para entrar a la pandilla y por ello, debe robar con una arma de fuego o ajusticiar a quien tiene una deuda pendiente.
El pasado año un simple robo para ingresar a la pandilla Kri Kros terminó con el asesinato de una persona. El victimario apenas tenía 15 años y ese fue su primer delito.
También existen ritos o celebraciones cuando se acaba con la vida de un líder rival. En esas ocasiones, se lanzan fuegos artificiales, ponen música y brindan con licor. Pero, también existe un tope para mantenerse en una pandilla, los 25 años.
Los inspectores Richard Herrera y Leonel Rodríguez, quienes han investigado el perfil de las bandas, coincidieron en señalar que sin una acción concertada entre los diferentes estamentos de la sociedad, será muy difícil realizar un trabajo para evitar la proliferación de las pandillas.
Según los que han estudiado el fenómeno delincuencial, la represión sólo es una respuesta parcial, ya que arrestar al pandillero es como llevarlo a la universidad de la cárcel, en donde se gradúa y llega a un punto de no retorno.
Los traslados de grupos familiares de El Chorrillo a Vacamonte y otros puntos de Panamá Oeste, han originado el surgimiento de pandillas en esas áreas.
En Tocumen y Pacora hay filiales de los Tinny Toon.
Han adaptado el lenguaje de señas utilizados por los sordos para comunicarse entre sí.
Pasan a bandas organizadas, dedicadas a la comisión de asaltos a bancos, tráfico internacional de drogas o "tumbes".
Las células de la muerte
Surgieron como grupos que cometían delitos menores pero son peligrosas en extremo.