Las demandas salariales de los docentes son justas, pero las huelgas, paros y la pérdida de clases no ayuda a la calidad de la educación, manifestó el obispo de David, José Luis Lacunza.
"Es legítimo que los educadores, como cualquier otra persona, aspiren a mejorar sus retribuciones salariales, pero esa no debe ser la única aspiración de los docentes ni la de los encargados de la educación, pues también hay que optar por la calidad educativa", indicó Lacunza.
En declaraciones ofrecidas al semanario Panorama Católico, expresó que lamentablemente la huelga no ayuda en nada a la calidad educativa, por eso se hace un llamado a la vocación de todo educador, para que se encuentren caminos de concertación.
"Esos caminos de concertación deben servir para superar las dificultades, a fin de no caer en intransigencias y posturas cerradas, para lograr llegar a una solución en este conflicto", detalló.
Recordó que de toda esta situación, los únicos perjudicados son los jóvenes y niños, quienes son los que menos tienen que ver.