El padre Conrado Sanjur es quien plantea este panorama en el marco de otro aniversario de la Declaración Internacional de los Derechos Humanos, hoy 10 de diciembre.
A juicio del sacerdote, con la aplicación de proyectos de "corte neoliberal" se violan los derechos económicos y sociales de la población panameña.
Pero, hay más. Producto de ese empeño del gobierno, como lo define Sanjur, "todo reclamo y protesta social encuentra indiferencia, rechazo, oídos sordos y sobre todo, la respuesta más concreta, represión".
Sanjur aprovechó para expresar su opinión sobre la Comisión de Derechos Humanos y la Defensoría del Pueblo, sin señalar a nadie en particular. Lo que cree es que ambas no son más que "una moda o el resultado de la presión internacional", por eso se crean.
Considera que estas instituciones "no son la expresión de un compromiso real del gobierno o de los gobiernos con la realidad tan difícil que se vive en términos de derechos sociales, económicos, de los pueblos indígenas y campesinos".
En cuanto a la Iglesia, como sacerdote, su argumento es un tanto diferente. Para Sanjur, los derechos humanos son inherentes a la tarea fundamental de la Iglesia que es la evangelización.
"La Iglesia tiene una responsabilidad en términos de la defensa y la promoción de la persona y de la vida", agregó.
¿Sucede así en la práctica? Sanjur estima que "hay un déficit" al respecto. La Iglesia se "mantiene a distancia de las situaciones dramáticas que vive la gente, es posible que las vea, pero no se inserta en esas luchas en solidaridad con las organizaciones que sí están luchando arduamente para que se respeten los derechos humanos".
El diputado Rogelio Paredes preside la Comisión de Derechos Humanos y contrario a lo que cree Sanjur, él es de la opinión que en este gobierno se ha avanzado mucho en esta materia.
Como ejemplos citó casos específicos que se han y se están atendiendo. Los niños de los cañaverales, las madres solteras, el hacinamiento carcelario. Y es que "en la medida que existe actitud positiva para atender esto, vamos a lograr resultados positivos".
También señaló que se ha observado con especial atención el asunto de la mora judicial y de las libertades condicionales. La cifra que menciona de personas liberadas bajo este medida es de 750.
Justamente a más tardar este lunes otras 44 mujeres dejarán el Centro Femenino de Rehabilitación, así como 250 detenidos de las cárceles del país.
Paredes confía en que estos procesos le han dado otra cara a la comisión que preside, aunque no deja de lado la importancia de instituciones como la Defensoría del Pueblo que "no la debemos dejar caer".
Juan Antonio Tejada, defensor del Pueblo es también un convencido de que hay aún hay mucho que hacer.
Su ideal de derechos humanos es aquel que logre "mayor equidad, distribución de la riqueza.. una democracia que tutele de manera más efectiva los derechos de sectores vulnerables".
A ello, Tejada le agrega un ingrediente primordial para que la fórmula resulte: más presupuesto.
"El país que queremos no lo conseguiremos solamente con buenos gobiernos, hacen falta también buenos ciudadanos. Esto a lo que le llamamos democracia no es una elección de cinco años", Juan Antonio Tejada.
El presupuesto de la Defensoría del Pueblo para el 2005 fue de B/. 2.3 millones.