Nilka Casas, administradora de una empresa de enviar encomiendas, dijo que lo que más le sorprende es el afecto que tienen las personas del interior para con sus familiares, a los cuales les envían productos de uso común y que para ellos tienen importancia.
El afecto no tiene barreras y la distancia no lo pueden evitar. Una forma de transmitir lo que se siente es con detalles que tienen que ver con la cocina.
"La curiosidad más grande que puede notarse es que si ellos siembran culantro en su casa, lo remiten con mucho amor a sus familiares en la ciudad. Es un detalle que da a entender con que afecto aprecian a los suyos estando lejos", dijo Casas.
Las encomiendas viajan en buses expresos. Sin embargo, se emplea otro tipo de vehículo para transportar muebles, colchones, comedores y hasta neumáticos de equipo pesado.
La mayor parte de los clientes son personas que proceden de la campiña interiorana. Sitios como Santa Fe y Río de Jesús, en Veraguas, entre otros distritos, también se benefician con este servicio.
El servicio no incluye el traslado de animales vivos, porque éstos viajan en maleteros, pero se han registrado casos esporádicos donde se transportan gallinas y gallos. También no está permitido transportar comida porque es perecedera.
En tal caso, el transporte corre a propio riesgo del que lo envía. Se omite cualquier otra carga que ponga en riesgo la calidad del servicio ofrecido.
La empresa es responsable de la seguridad de la carga, sin embargo, se han producido situaciones en que los maleteros se han mojado o abierto, y las cargas terminan esparcidas en plena carretera y después se tienen que compensar a las personas.
"Lo más importante es que el cliente reporte que es lo que está enviando, para que cualquier enconveniente la empresa se haga responsable. Nuestro propósito es darle un buen servicio al cliente, para que éstos salgan bien satisfecho con lo que ofrecemos", Casas.