Las excentricidades de los arnulfistas no se limitan a la expresidenta Mireya Moscoso, pues sus más cercanos colaboradores también parece que disfrutaron de estos placeres dignos de monarquías europeas.
Todo lo anterior fue descubierto en el desalojo que practicó ayer la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) a la empresa Perseo Procesos Escultóricos, donde se encontró una fotografía del ex asesor de Moscoso, George Weeden, posando al lado de una estatua semejante a él.
Weeden, quien fue uno de los beneficiados con las partidas discrecionales de Moscoso, con dos sillas de ruedas valoradas en B/. 4,061, informó a El Panamá América, a través de Antonio "Tony" Domínguez, que esa obra la mandó a hacer alguien sin su autorización, por lo que asegura no tener nada que ver con ésta.
"Weeden no sabe si se trata de alguna tiradera de alguien que quiere hacerle daño", explicó Domínguez.
Se conoció que la estatua de dos metros de alto y más de un metro de diámetro fue mandada a esculpir en la citada empresa, propiedad del famoso escultor colombiano, Héctor Lombana, quien durante la administración de los arnulfistas hizo otras esculturas como el monumento a Arnulfo Arias, ubicado en la entrada hacia la Calzada de Amador y el monumento a la niñez, denominado "Juegos de Antaño", que se ubicó inicialmente en ATLAPA para la Cumbre Iberoamericana de presidentes, que se realizó en Panamá.
Los responsables del local confirmaron que la estatua fue mandada a realizar, pero desconocen su costo y quién fue la persona que la encargó.
En el sitio, además, se encontró una estatua terminada que asemeja a un obrero japonés.
Según informó Cristina Lombana, hija del escultor colombiano, esa obra fue mandada a realizar por el excandidato presidencial, José Miguel Alemán a un costo de B/.80 mil, suma que aún no ha cancelado a la empresa, a pesar de que fue terminada desde hace meses.
Según se conoció, Alemán mandó a tallar esta estatua cuando era canciller, con la finalidad de regalarla a una alta figura del gobierno nipón.
El lanzamiento de la empresa se originó por una morosidad de B/.7 mil.