Se presume que le lenguaje de las flores comenzó en Constantinopla en el año 1600 y se introdujo en la cultura occidental en 1716.
No tardó mucho en despertarse el interés por el significado de las flores, por lo que más tarde se propagó a Francia, pero la verdadera época del esplendor fue en el Romanticismo, cuando se utilizaban para reflejar el cariño y los sentimientos.
Esto fue pasando de generación en generación como un agradable secreto familiar, y en la actualidad representa una muestra de amor y amistad entre las personas.