La contratación directa de la empresa norteamericana L-1 Identity Solutions para el "proyecto de nuevo sistema de identificación ciudadana" -que adelanta el Tribunal Electoral (TE)- ha levantado una polvareda de críticas, manifestaciones y polémicas.
Este consorcio participó en el proceso licitatorio, el 10 de agosto pasado, como subcontratista de la empresa Indra-Soluziona que ofertó B/.8.6 millones, pero fue descartada por no cumplir con los requisitos del pliego de cargos.
Sin embargo, los magistrados del TE -en Sala de Acuerdos- optaron por contratar directamente el 6 de diciembre pasado al consorcio L-1 Identity Solutions por B/.3.6 millones.
Esto, a pesar de que la empresa formuló declaraciones juradas "inconsistentes" que fueron incluidas en la propuesta de Indra-Soluziona.
La empresa declaró bajo gravedad del juramento que el Sistema Automático de Identificación Dactilar (AFIS) del Tribunal Superior de Elecciones (TSE) de Costa Rica cuenta con 3 millones de registros cargados en su base de datos (requisito mínimo).
Esta información es inexacta, según nota del TSE de Costa Rica que lleva la firma del director ejecutivo, Fernando Víquez Jiménez, quien respondió a una consulta que le hicieron representantes de la empresa SAGEM que en primera instancia le adjudicaron la licitación, pero después la descalificaron por "ocultar" supuestamente información.
La empresa L-1 Identity Solutions también declaró haber convertido 2 millones de fichas dactilares para el TSE de Costa Rica (TSE); no obstante, en dicho proyecto no se realizó un proceso de conversión ya que no existieron fichas dactilares, según Jiménez.
Controversia. Esta licitación resultó controvertida desde el mismo momento en que la Comisión Evaluadora del TE, integrada por cinco profesionales, favoreció la propuesta de SAGEM que ofreció B/.5.8 millones.
Indra-Soluziona reclamó su descalificación y la selección de SAGEM.
Luego de analizar sus alegatos, el TE decidió que SAGEM tampoco cumplía con el pliego de cargos, declaró desierta la licitación y realizó una segunda convocatoria.
SAGEM impugnó esta medida ante el Tribunal Administrativo de Contrataciones Públicas (TACP), organismo que le concedió la razón el 8 de noviembre, adjudicándole el contrato.
A pesar de esto, el TE decidió descalificar su decisión, desistir de este proceso y contratar directamente a L-1 Identity Solutions.
"La contratación fue muy transparente", Solís
El magistrado del TE, Gerardo Solís, resaltó que la decisión fue muy responsable porque tienen el peso de organizar elecciones y de resolver prontamente un problema de un motor biométrico saturado.
Solís hizo hincapie en que la empresa SAGEM de manera "hábil" presentó una propuesta que a final de cuentas, no cumplió con los requisitos y por ello la descalificaron.
"Alguien se quiere ganar un montón de plata en esta licitación cuando se la quieren dar a SAGEM que ofreció B/.5.8 millones y sin embargo, L-1 ofertó B/.3.6 millones", apuntó Solís, tras aclarar que esta empresa no mintió porque no hizo propuesta alguna.
Cronología
- 10 de agosto: Se realiza la licitación.
- 27 de agosto: Se entrega informe de evaluación.
- 6 de septiembre: Declaran desierto.
- 7 de septiembre: Sagem lleva el proceso al TAPC.
- 8 de noviembre: TACP adjudica a Sagem.
- 27 de noviembre: Invitan a L-1 a presentar propuesta.
- 30 de noviembre: Reciben propuesta de L-1.