CUATRO niños panameños, todos menores de 17 años, fueron operados entre el pasado jueves y viernes por el doctor Sir Magdi Habib Yacoub, especialista del corazón e inventor de técnicas quirúrgicas revolucionarias.
Este célebre egipcio, destacado como uno de los cirujanos cardíacos más respetados y reconocidos del mundo, lidera el campo de trasplantes cardíacos y pulmonares, ostentando una cifra récord de más de 2, 600.
Por segunda vez, Sir Magdi fue traído por la Fundación Cardiológica Diomedes Barrios, logrando que Panamá sea incorporada al programa internacional de la Fundación "Chain of Hope", creada por el especialista.
Los beneficiados con estas cirugías fueron Francisco González, de un año; Itzel Tello, de 10; Ruth Quintero, de 8 meses; y María Solís, de 17 años. A todos se les corregiría una tetralogía de fallot, afección cardíaca con que nace uno de cada cien.
Panamá América tuvo la oportunidad de estar presente en la intervención quirúrgica practicada al pequeño Francisco Javier González, de sólo un año y dos meses.
El viacrusis de sus padres empezó cuando a los ocho días, en la cita de control natal, el pediatra les dijo que tenía un soplo, refiriéndolo a un médico cardiovascular.
Minutos antes de la cirugía, entre nervios y preocupación, el único aliciente de Ricardo González, padre del bebé, fue el saber que Sir Magdi es una eminencia médica y que figura entre uno de los mejores del mundo.
Igual lo animó conocer a Jairo Vega, de 25 años, quien en noviembre pasado fue operado por él.
Pasadas las 9: 00 a.m., en un quirófano del Hospital Santo Tomás, cuando usualmente hay unas 15 personas, esta vez había más de 20.
Tres cirujanos, tres anestesistas e igual cantidad de instrumentistas eran sólo una parte del grupo encabezado por Yacoub, quien en todo momento demostró gran confianza en su labor.
"Hoy es un día especial para el Santo Tomás", dijo su director médico, Gerardo Victoria, quien nos explicó la función de cada máquina, entre ellas, una que mantiene al cuerpo con vida aún cuando el corazón es "desconectado" para la cirugía.
Como el corazón es el que bombea la sangre por el cuerpo, al estar "fuera de línea", entonces la máquina se encarga de hacer esa irrigación por las venas.
A esa explicación se sumó una grabadora, que parecía más bien decorativa, porque las notas de la música de Bach eran casi imperceptibles.
"Eso depende del gusto de cada médico", dijo Victoria, quien detalló que hay otros cirujanos que prefieren el volumen más alto, como él.
Pero no todo es regio en el quirófano. También hay regaños, como en clase.
"Nunca más vuelvas a hacer eso", dijo un cirujano a una instrumentista, al ver que cometía una falta peligrosa.
Tres horas duró esta exitosa operación para corregir la tetralogía de fallot, que es un defecto congénito del corazón. Esta consiste en cuatro anomalías que causan el bombeo de sangre insuficientemente oxigenada al cuerpo.
Ahora, tras esta intervención, el pequeño Francisco y los otros tres niños ya no sufrirán cianosis (coloración azulada o púrpura de la piel) y falta de aliento por la falta de oxígeno en la sangre.
Las manos mágicas del Dr. Yacoub
Desde noviembre pasado, el célebre médico ha operado en el país a ocho jóvenes y niños panameños.