A nivel mundial y según cifras del 2013 de la Organización Internacional del Trabajo, existen 17.2 millones de niños y niñas entre los 5 y 17 años de edad trabajando en el sector doméstico, dos tercios de estos son mujeres.
De la cifra anterior se desprende que 11.5 millones de estos niños, niñas y adolescentes están en condiciones inaceptables, algunos por debajo de la edad mínima permisible para trabajar y otros realizando trabajos peligrosos.
La última encuesta sobre Trabajo Infantil realizada en Panamá reflejó que 1,976 menores de edad realizan labores domésticas, de estos, 1,672 son niñas.
El trabajo infantil doméstico se oculta de la vista pública y elude las inspecciones, porque es realizado en viviendas particulares.
El año pasado, la Dirección para la Erradicación del Trabajo Infantil y Protección de la Persona Adolescente Trabajadora (Diretipat) atendió dos casos de trabajo infantil doméstico, que al final se resolvieron, luego de que las partes involucradas llegaran a mutuo acuerdo.
Para la atención de estos casos en casa de terceros, se requiere que la población en general haga las denuncias para así poderles brindar a esos niños, niñas y adolescentes trabajadores la atención debida, instó la Diretipat.
Marquela Montenegro, directora del Instituto Nacional de la Mujer, resaltó que se siguen detectando casos de niñas que provienen de área rurales, donde los padres las entregan a las personas pensando muchas veces que van a mejorar su vida y al final resulta que son explotadas.
La directora del Instituto para el Desarrollo de la Mujer y la Infancia, Berta Vargas, señaló que hace falta lograr visibilizar este problema y darle un tratamiento particularizado, porque se maneja de forma global.
Destacó que es necesario intervenir mucho antes de que esto suceda, para lo cual se debe ir a las áreas de donde provienen esos menores, porque en la actualidad se trabaja para atender los efectos del problema.
La carencia en el país de un estudio actual sobre la situación de los niños y niñas en trabajo doméstico (último es del 2002) es otra de las debilidades que destaca Vargas que debe retomarse. Todo esto enfocado en la campaña la Marcha Global contra este flagelo, la cual ha adentrado los esfuerzos para lograr una mayor ratificación del Convenio 189 de la OIT por países como Panamá, Indonesia y Togo.