Cerca de 500 personas buscan su sustento diario en el vertedero de Cerro Patacón, expuestos a toda clase de enfermedades, malos olores, gases tóxicos y demás.
Son familias completas que han encontrado en este lugar la oportunidad para cubrir sus necesidades y hacerle frente a compromisos económicos.
No tienen servicios médicos permanentes, están expuestos a resfriados, enfermedades de la piel y dolores de espalda, entre otras cosas propias de sus labores cotidianas.
El sol y la lluvia son sus enemigos, tanto es así que han improvisado refugios para hacer frente a los cambios climáticos.
El señor Manuel Blandón, dijo que tiene 4 años de trabajar en el vertedero y espera su jubilación.
Explicó que por su edad no conseguía empleo, así que optó por este trabajo, que realiza junto a su hermana, cuñado y sobrino.
Ellos tienen un negocio de compra y venta de materiales reciclados, con lo cual consiguen el dinero diario para hacer frente a obligaciones económicas.
Sobre este tema, la ex legisladora, Teresita Yánis de Arias, opinó que este trabajo es peligroso, ya que nuestro país, no tiene métodos para disponer de la basura y hasta el vertedero son enviadas toneladas diarias de toda clase de materiales.
"Este trabajo es espantoso, no hay seguridad, la salud de las personas está expuesta", dijo Yánis de Arias.
Recordó que al área van materiales tóxicos, desechos de hospitales, baterías, y los pepenadores carecen de elementos de protección necesarios para estar en este sitio.
Además la seguridad no existe, hay que brindarles atención médica para que no se infecten o enfermen de hepatitis, acotó.
La Alcaldía de Panamá comunicó que realiza operativos constantes en el vertedero, para sacar a niños que estén recogiendo materiales en el área.
Según la entidad, esta labor se dificulta por la falta de controles de acceso al relleno sanitario.
Han solicitado a la Policía Nacional que los ayude a reforzar la seguridad, pero sin resultados .
El trabajo de los pepenadores consiste en recolectar todo lo que sirva de lo que otros han tirado.
El Ministerio de Salud realiza giras periódicas para minimizar las enfermedades entre pepenadores.
En el lugar se trabaja en medio de gallinazos, moscas, olores nauseabundos y propensos a contagiarse de alguna enfermedad.