El piloto Edwin Lasso realizó ayer su última travesía en el aire, cuando el avión 250 del Servicio Aéreo Nacional (SAN) trasladó su restos mortales desde Chiriquí hasta la ciudad de Panamá, para darle cristiana sepultura.
La aeronave aterrizó a las 12:24 de la tarde, en el Aeropuerto de Albrook Fields, en donde un grupo de compañeros y amigos realizaron una calle de honor, desde la avioneta hasta la carroza fúnebre que lo trasladaría hasta la Iglesia Internacional del Evangelio Cuadrangular.
Durante las exequias varios colegas aseguraron que Edwin Lasso a pesar de sus 21 años tenía una amplia experiencia en como piloto.
Harry Steve Serrano, quien compartió las aulas de clases con Lasso Vega a inicios del 2002, aseguró que el joven tenía una gran pericia como aviador y se había ganado el respeto de todos.
De acuerdo con Serrano el occiso aceptaba realizar vuelos hacia el área de San Blas a donde mucho pilotos no les gusta viajar.
Durante el servicio religioso familiares de la víctima agradecieron los esfuerzos hechos por los equipos de rescate para ubicar la aeronave.
En tanto, los cuerpos de Michael y Talia Klein fueron repatriados ayer hacia Estados Unidos, luego que fueran reclamados por sus familiares.
Klein tenía proyectado realizar un proyecto de ecoturismo en isla Seca.