La Corte Suprema de Justicia mantuvo la detención de José Antonio Marín, señalado como presunto cabecilla de una organización dedicada al tráfico de armas procedentes de Centroamérica.
De acuerdo con la Corte, existen suficientes indicios para mantener la detención de Marín.
Al detenido se le vincula con el decomiso de 12 fusiles de asalto AK-47 y 506 municiones para ese tipo de armas.
La detención de Marín y de otras tres personas se dio dentro de la denominada operación Odisea, realizada en Chiriquí y Panamá.
Se crea la figura del juez de garantías, quien autorizará las medidas cautelares solicitadas por las fiscalías.
El Ministerio Público perderá facultades.