El legislador Marcos González advirtió que la Ley 40 debe ser modificada para imponer sanciones más severas en contra de los menores homicidas, pues actualmente cuando un menor es sancionado por un delito de este tipo logra su libertad al cumplir mayoría de edad.
En la propuesta González sostiene que los menores deben continuar pagando las penas una vez cumplan los 18 años en los centros penitenciarios para adultos.
Indicó que la iniciativa no es sólo porque los transportistas han sido víctima de los menores, sino porque se han visto afectados otros miembros de la comunidad, que "sienten el temor de salir a las calles de este país".
Según el legislador arnulfista, las estadísticas presentadas por la Policía Técnica Judicial (PTJ) y el ministerio de la Juventud demuestran que la Ley 40 "ha sido un fracaso" y está siendo utilizada por los menores de edad para cometer homicidios y por los mayores que los usan para ejecutar este tipo de delito.
Agregó que las estadísticas de hace unos cinco meses atrás demuestran que en 160 casos de homicidios en donde están implicados menores de edad, hay 115 menores que son reincidentes con más de un caso.
La Ley 40 a juicio de González da muchos beneficios para que los menores cometan delitos porque esa estipula que los menores de edad sólo pueden ser investigados durante un proceso de dos meses y algunos abogados están utilizando este período para entorpecer las investigaciones de manera que la misma se caiga.
Como un ejemplo de la reincidencia de menores en casos de homicidio, González citó que en Vacamonte en Arraiján, donde el joven responsable estaba involucrado en otros cuatro homicidios.