El segundo vicepresidente de la Asamblea Legislativa, Olmedo Carreño, propuso ayer a las comisiones de Comunicación y Educación que elaboren un proyecto de ley que regule "de una vez por todas" los programas de humor que se presentan los fines de semana en televisión local y que han llegado a presentar escenas "casi pornográficas".
Carreño dijo que si bien es cierto hay plena intención de respetar la libertad de expresión, hay que tener en cuenta que no se puede permitir más este tipo de escenas que atentan contra la educación y la moral de la sociedad panameña.
Una de las alternativas sería que estos programas se pasaran horas más tardes, ya que no es correcto que este tipo de escenas se proyecten a horas en que todavía hay niños viendo televisión.
Carreño se refirió específicamente al programa "La Cáscara", que el pasado fin de semana reprodujo un vídeo en el cual un grupo de jóvenes se presentó a un prostíbulo donde supuestamente participaron en algunos actos que a su juicio son inmorales.
Según el legislador, se hace estrictamente necesario que en estos momentos se apruebe un proyecto de ley en el cual se establezca de manera clara una serie de "parámetros" o normas con las cuales deben cumplir este tipo de programas.
A juicio del vicepresidente de la Asamblea, hay que tener claro que él no se refiere únicamente al programa "La Cáscara", sino a todos los del humor que se proyectan durante los fines de semana.
El jefe de la bancada arnulfista, Jacobo Salas, también se mostró recientemente en desacuerdo con que las televisoras se "autorregulen" y no haya ninguna disposición legal tendiente a controlar este tipo de programación.
Indicó que a través de los años se han hecho diversas propuestas, pero por la influencia que tienen los medios de comunicación social y sobre todo la televisión, ninguna ha sido aprobada por la Asamblea.
Recordó que hace unos meses, las televisoras del país firmaron un pacto para autorregular su programación, pero al parecer no ha dado los resultados esperados.
Se mostró en desacuerdo con el exceso de violencia que se proyecta en la televisión y que muchas veces influye y provoca los actos delictivos en que se ven envuelto los jóvenes de la sociedad que tienden a imitar este tipo de conducta, pensando que es lo correcto.