La necesidad de un nuevo edificio para albergar a la Asamblea Legislativa, se convirtió ayer nuevamente en el principal tema de discusión entre los legisladores, después que se informó que en la sede actual se consume agua contaminada y se mantiene el peligro de que se registre un corto circuito que provoque un incendio.
El tema motivó a los legisladores a designar una comisión que encabezaría el presidente de la Asamblea Legislativa, Laurentino Cortizo, e integrarían legisladores de diferentes partidos, quienes tendrían la misión de comunicarse con la presidenta de la República, Mireya Moscoso, para informarle de la necesidad de que se otorgue un nuevo edificio.
El tema fue plasmado por el legislador arnulfista, Alberto Cigarruista, quien afirmó ante el pleno legislativo que tuvo conocimiento que existe un informe del Cuerpo de Bomberos que declara que el edificio actual está en peligro de sufrir un corto circuito por lo cargado, viejo y deteriorado del sistema eléctrico, lo cual podría provocar un incendio.
Mientras que el ex presidente de la Asamblea Legislativa, Enrique Garrido, expresó que durante su gestión conoció que el tanque de almacenamiento de agua de este edificio tenía en su interior una zapatilla, otros objetos y un sapo muerto, razón por la cual es fácil asumir que los legisladores y el personal consumen agua contaminada.
Cigarruista denunció además que en su oficina no hay aire acondicionado, los teléfonos están dañados, además hay restricciones para utilizarlos para llamadas a teléfonos celulares y larga distancia local, la cafetería de los legisladores es un "cucurucho" debajo de la escalera y ya no hay capacidad para guardar las cajas por las cucarachas y otras alimañas.