Nación

Legisladores... ¡presten atención!


Cuando en el pleno de la Asamblea Legislativa se genera un debate, la mayoría de los legisladores hace estrictamente lo contrario a lo que sus electores hubieran esperado de ellos: no prestar la más mínima atención a las ponencias de sus homólogos, sean éstas de importancia vital para el país o simplemente una opinión distinta a la suya.
No interesa si se trata de un copartidario o de un opositor, pareciera que el común denominador, al iniciarse las discusiones en la Asamblea Legislativa es prestar atención a otra actividad diferente a la que debe ser la central: el debate.
El Panamá América estuvo allí durante varias sesiones. Cuando se iniciaba el período de incidencias, a eso de las 4:10 de la tarde del pasado 6 de mayo, el legislador de la bancada del Partido Revolucionario Democrático (PRD), Andrés Vega "Domplín", señalaba la importancia de prestarle atención al acuerdo Salas-Becker, saber lo que se firmó y lo que se cedió en el documento. Su llamado iba dirigido específicamente a la Comisión de Relaciones Exteriores.
A sólo unos cuantos puestos de él, sus copartidarios Feliciano Mojica (suplente de Sergio Tócamo) y Odelia de Sarmiento (suplente de Balbina Herrera), conversaban tal vez sobre algo "más interesante", sin percatarse de lo expuesto por "Domplín".
Unos minutos más tarde, el legislador del PRD, Felipe Cano exponía sobre el "desprecio que el gobierno de la señora Mireya Moscoso ha tenido para con San Miguelito", a pesar de que en ese distrito fueron elegidos cuatro legisladores y el alcalde del partido Arnulfista.
Esa intervención provocó que los días posteriores, cual si se hubiera iniciado la campaña electoral del 2004, se suscitaran acusaciones entre la bancada oficialista y del opositor PRD sobre quién hizo o dejó de hacer por el distrito de San Miguelito.
111En el pleno de la Asamblea, el denominador común es la falta de atención a las ponencias de los padres de la patria. Mientras unos hablan, los demás simplemente no escuchan.
Curiosamente, mientras los demás tomaban la palabra en la parte posterior del recinto parlamentario, Miguel Bush permanecía con los brazos cruzados e intercambiando conversación con todos los que por su lado pasaban. No fue hasta que el presidente encargado de la Asamblea Legislativa, José Ismael Herrera, dijo su nombre para que interviniera en el periodo de incidencias, cuando aprovechó para ocupar su lugar por primera vez ese día.
Pasado el periodo de incidencias en el que también intervinieron Olivia de Pomares, Ismael Herrera, Rubén De León y Samuel Binns, con iguales muestras de poca atención de sus colegas, se inició el proceso de ratificación del nombramiento del Ing. José Domingo Palermo Trujillo, como miembro de la junta directiva del Ente Regulador de los Servicios Públicos.
Francisco Ameglio, en un intento por captar la atención de sus homólogos, les dijo: "estimados colegas...". No obstante, su frase cayó en oídos sordos porque nadie se dignó ni siquiera a mirarlo.
Así, mientras se anotaban las razones por las que Palermo Trujillo debía ser ratificado y se daban algunas recomendaciones a la entidad que él representa, Lenín Sucre aprovechaba el tiempo para poner en orden su agenda.
Mientras el contenido de una pequeña notita era copiada meticulosamente en esa agenda, una foto era colocada dentro de ésta, a la que casi no le quedan hojas limpias para escribir. Pasada esta tarea, era momento de revisar la correspondencia y finalmente, los mensajes en su teléfono celular.
Pasaba el tiempo y el panorama era el mismo. Mientras intervenía el legislador arnulfista Osman Gómez, en el podium en donde se ubica la junta directiva del parlamento, José Ismael Herrera, Susana Richa de Torrijos, Pedro Miguel González y Marcos González observaban sonrientes una especie de afiche que anteriormente le fue entregado a Herrera. Luego de las intervenciones, de un solo manotazo se ratificó a Palermo Trujillo, al que muchos rebautizaron como Trujillo Palermo.
Con unos minutos de atraso con respecto al día anterior, el último llamado del martes 7 de mayo fue a las 4:35 de la tarde, al que respondieron 38 de los 71 legisladores que componen este órgano del Estado.
Ese día se puso en práctica el nuevo sistema de votación electrónico, sometiendo a consideración el orden del día. Pero, aparentemente, las explicaciones y los cursos no fueron suficientes o no se les prestó la atención necesaria, porque los legisladores no advirtieron que debían, apenas llegaban al recinto, oprimir la tecla con el número uno que indica que están presentes y posteriormente en la votación apretar a discreción el 2 (en contra), 3 (abstención) y 4 (a favor). Aunque el resultado final no arrojó lo que en realidad votaron los legisladores, se aprobó el orden del día.
La primera en tomar la palabra en el período de incidencias fue la suplente Odilia de Sarmiento, a quien los legisladores Felipe Cano, Freidi Torres y Eddy Londoño le pasaron la factura del día anterior, no prestándole atención a su exposición sobre una queja de la comunidad de Cerro Viento a la que se afectará con la colocación de una antena. Posteriormente, se inició la discusión de lo que podría constituir el arranque de la campaña electoral de los legisladores del distrito de San Miguelito.
La palabra en esta oportunidad la tomó el legislador arnulfista Marcos González, quien refutó las declaraciones hechas por Felipe Cano el día anterior sobre que el gobierno y las autoridades electas (arnulfistas) en ese distrito lo tienen abandonado.
Es precisamente ante este tipo de discursos que los legisladores abandonan los celulares, las agendas y las conversaciones para captar todo el mensaje político de sus colegas. Obviamente, esto tuvo su respuesta de parte de Cano, mientras Francisco Reyes discutía con otros legisladores en el pleno.
Una pausa a la discusión la dio Alcibiades Vásquez, quien se refirió a la necesidad de una policlínica para el sector Este del país (Pacora, Tocumen, Pedregal). En este punto la rutina de los celulares, agendas y conversaciones se reanudó.
Francisco Alemán intervino a las 5:08 de la tarde volviendo a poner el picante a la discusión sobre quién hizo o no hizo proyectos macro para San Miguelito. En esta oportunidad contestó a Cano que los proyectos macro a los que hizo referencia se tratan de "cantinas". Al mismo tiempo, Felipe Cano era entrevistado en el palco de prensa.
A las 5:20 Vicente Magallón dijo que las obras realizadas eran producto del gobierno del Toro y destacó que con el gobierno actual "pobre los pobres de mi pueblo". A un extremo Francisco Reyes y su tocayo Ameglio conversaban, tal vez... ¿de alguna estrategia a seguir? Haydeé Milanés de Lay y Ramón Ramírez (segundo suplente del legislador arnulfista Elpidio González) hacían lo mismo.
A las 5:22 de la tarde intervino Francisco Reyes para advertirles a los legisladores de oposición: "mis colegas del lado izquierdo no le perdonan a mi presidenta haberles dado una tunda en 1999". Seguidamente, Franz Wever entró por una puerta lateral del pleno y lo increpó desde ese extremo del recinto: "¡no hables que llegué yo!", lo que motivó las risas de sus colegas.
El ambiente volvió a la monotonía de ignorar a los demás cuando Haydeé Milanés de Lay tomó la palabra para agradecerle a la primera dama, Ruby Moscoso de Young, la atención que había prestado a las comunidades aledañas al río Chucunaque e igualmente dijo que existe una campaña orquestada por un organismo internacional de hacer ver que en Darién se vive un clima de inseguridad, que no permite que se desarrollen los proyectos en la región.
Al finalizar el periodo de incidencias, el legislador Francisco Ameglio hizo un llamado a sus colegas sobre su comportamiento en el pleno ante las acusaciones que se lanzan, que el hecho de tener inmunidad no les da el derecho de decir cualquier cosa y de gritar desde un extremo del recinto como si estuvieran en "el patio de su casa". Porque precisamente eso es lo que denigra y le hace daño a ese órgano del Estado y es lo que ha motivado que los medios de comunicación lo critiquen y "desgraciadamente no hacemos lo que debemos hacer para evitarlo", sentenció. ¿Será que sospechaba nuestra presencia?
El día martes 14 de mayo, la situación era la misma. Uno intervenía y los demás hablaban con sus copartidarios por teléfono o simplemente se paseaban por todo el recinto.
Así, mientras Marcos González observaba un grupo de fotos sacadas de la gaveta de su escritorio, José Ismael Herrera conversaba con el micrófono abierto y luego limpiaba sus lentes con la punta de la corbata. Arcelio Batista hacía un intento fallido por captar la atención de sus colegas.
Pero el legislador González minutos más tarde señaló que la falta de atención se debe a "un problema de conducta y de educación", aunque reconoció que en la actualidad no se dan incidentes en donde un legislador golpee a otro como se ha dado en años anteriores, en su caso indicó, trata de resolver sus diferencias y las "discute con altura".
A pesar de todo, siempre hay algo que reconocer y es que éste es el único órgano del Estado que abre las puertas "de su casa" para poder ser escudriñado por los periodistas. Nadie sabe cómo trabajan, a puertas cerradas, los otros órganos.
Al iniciarse el tercer debate del proyecto de ley N° 93 "que adiciona y modifica artículos de la Ley 42 de 2001, sobre empresas financieras" que finalmente se aprobó ese día, entró la legisladora del Partido Popular, Teresita Yániz de Arias, quien no llegó a su puesto hasta que se dio el llamado para votar.
No obstante, El Panamá América conversó con ella y se defendió señalando que hay legisladores a los cuales no les presta atención porque sus ponencias no aportan nada para tomar una decisión, mientras hay otros como José Blandón, Héctor Alemán o Pedro Miguel González, en quienes "me concentro en escuchar sus argumentos".
También indicó que es imposible estar sentado cinco horas al día atendiendo intervenciones "sin que te sientas totalmente agotado en algún momento". Por otro lado, mientras José Luis Fábrega indicó que lo más insólito en la Asamblea es que hay legisladores que no leen los proyectos que están votando, Teresita de Arias dijo que no hay posibilidad de leerlos todos, consultarlos y asesorarse, tomando en cuenta que la Asamblea Legislativa sesiona ocho meses del año, por cuatro días de la semana. En consecuencia, el volumen de trabajo es tal que, aunque trata de estar informada, es muy difícil hacerlo.
Al respecto indicó que hay que replantearse cómo los legisladores deben empezar a sesionar, de manera que lleguen al pleno debidamente ilustrados. Según Fábrega, un remedio para acabar con esos legisladores que prestan poca atención a los debates, es que se disminuyan los salarios y las prebendas. De esta manera, "los legisladores que lleguen a la Asamblea estarán más interesados en servir al país, que algunos, servirse de él".


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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