No obstante, indicó que hizo averiguaciones y se enteró que el incremento de la suma a pagar dependía de la edad del asegurado, de tal forma que en su caso, serían unos B/.42, 000 de ocurrirle una muerte accidental trágica. "Eso no tiene que ver, si un viejo vale igual que una persona joven", se quejó.
Agregó que le informaron de una cláusula en el contrato de seguro, que advierte que no puede viajar en un transporte aéreo oficial, ya sea avión o helicóptero. "Ellos (la aseguradora) argumentan que a los aviones o helicópteros oficiales no se les da el debido mantenimiento, a diferencia de un transporte de una compañía aérea privada", declaró.
Por tal razón, ha declinado muchas invitaciones a giras oficiales vía aérea.
Según la denunciante, cuando una persona adquiere una póliza de seguro, no lee detenidamente las cláusulas, generalmente la compra y después indaga.
El presidente de la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá (UNCUREPA), Pedro Acosta Isturaín, recomendó a los interesados en adquirir una póliza de seguro que primero se asesoren. "El primer error que cometemos es no asesorarnos", manifestó.
En el proceso de adquisición de un seguro, donde la persona firma un contrato, hay que asesorarse, hacer consultas, leer, tratar de interpretar, entender hasta lo último y preguntar.
Se sugiere buscar todas las opiniones posibles porque siempre hay quienes saben más, también se puede consultar con la Superintendencia de Seguros y Reaseguros de Panamá o la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC).