Tras varias horas de reunión, los dirigentes del transporte colectivo y selectivo de Panamá Oeste, decidieron de manera unánime, levantar el paro decretado por la Cámara Nacional del Transporte (CANATRA) y pedir la rebaja del combustible sólo con una caravana.
El anuncio fue dado a conocer por el dirigente del Sindicato de Conductores y Automotores de La Chorrera, Eliécer Montenegro, luego de una reunión celebrada en horas de la mañana de ayer en la piquera de buses de Chapala.
La caravana recorrería el distrito de Arraiján hasta la oficina regional de la Autoridad Nacional del Tránsito y Transporte Terrestre.
En la caravana también participaron la Sociedad de Transporte Arraiján, Vista Alegre, Transporte Vacamonte S.A. y Ciudad del Futuro que convergen en la gran terminal de Albrook.
Unas 100 unidades de autobuses, buses colegiales y taxis de las diversas rutas del distrito de Arraiján recorrieron la vía Interamericana.
Por su parte, el dirigente de Arraiján, Carlos Velez, informó que un transportista de Vista Alegre había sido detenido, al parecer por tratar de impedir que un bus particular brindara el servicio en ese distrito.
Eduardo Restrepo, portavoz de los transportistas en Arraiján, adelantó que el paro decretado por CANATRA no fue consultado ampliamente con las bases, por lo que levantaron la medida.
Aproximadamente a las 10:42 a.m. de ayer, los dirigentes transportistas de Bocas del Toro suspendieron el paro. La decisión se adoptó con el consenso de los dirigentes y las bases de tres organizaciones de la provincia, en reunión que se realizó en las instalaciones de la nueva terminal de SINCOTAVECOP, con sede en Changuinola.
Jaime Tochez, presidente capitular de CANATRA, sostuvo que a pesar de haber levantado el paro las dirigencias nacionales y provincial quedarían en alerta en espera de los resultados de próximas negociaciones con el gobierno.
En la provincia los transportistas se mostraron de acuerdo con la implementación de una tarifa aprobada desde 1982 lo que significaría el aumento del pasaje al usuario, dependiendo de su destino.
Cabe destacar, que el primer día de paro fue apoyado en un 95% de los propietarios de las más de 300 unidades de las diferentes rutas de la provincia.
Desde altas horas de la noche del lunes, dirigentes de los transportistas en Chiriquí anunciaron que seguirían apoyando el paro nacional de transporte, pero saldrían a la calle a trabajar como un día normal, pues prefieren realizar una actividad más organizada.
Ayer desde muy temprano todas las rutas de buses y taxis, menos algunas internas en Puerto Armuelles, prestaron el servicio.
Aunque para los transportistas que están a favor de la lucha en contra de los altos precios del combustible, la paralización del lunes fue un éxito, sienten que hubo irresponsabilidad de algunos de sus compañeros que hicieron caso omiso a la paralización, medida que buscaba el bien para todos.
El gobernador de Chiriquí, Luis Alejandro Muñoz, calificó el paro como parcial, puesto que hubo muchas rutas de buses y taxis que trabajaron, además la mayoría de los ciudadanos llegaron a sus puestos de trabajo.
El paro de los transportistas colonenses se suspendió aproximadamente a la 1:30 p.m. de ayer, pues los dirigentes participarían en una reunión con altos funcionarios del gobierno.
Gustavo Becker, presidente de coordinadora de transporte, confirmó la decisión de sentarse a dialogar.
Se conoció de la molestia de los transportistas hacia la decisión considerada unilateral del dirigente del transporte de carga Rogelio Rebello, quien suspendió el paro de su gremio aproximadamente a las 10 de la mañana sin tomar en cuenta al grupo.
Por su parte, Gilberto Soto, dirigente de CANATRA, había señalado que el paro se suspendía a las doce de la noche, pero se hicieron cambios después que se sentaron a dialogar.
En Colón se realizaron varios cierres a lo largo de la carretera Transístmica, en los sectores de Villa del Caribe, frente a Policlínica Hugo Spadafora, en el Instituto Profesional y Técnico y en Cativá.
Posteriormente los transportistas utilizaron sus equipos de trabajo para una caravana desde las afueras de Colón, lo que impidió el libre acceso a la ciudad.
Las clases en las escuelas públicas fueron casi nulas y en la Zona Libre el movimiento era lento.
No se pudo conocer cifras de pérdidas económicas por parte de los usuarios de la Zona Libre de Colón por que sus directivos están de viaje de negocio.
Las deudas y las necesidades fueron más fuertes que la voluntad y la decisión de algunos transportistas de Penonomé. Desde muy temprano los trabajadores del volante de las rutas internas en Penonomé y Antón salieron a trabajar.
La gran mayoría de taxistas, a pesar de haber declarado el paro, brindó sus servicios a partir de las 12 mediodía, mientras que los buses de las rutas internas decidieron también trasladar a las personas.
En medio de un clima de calma y normalidad, los transportistas del sector colectivo y selectivo de Veraguas, agremiados en unas 38 organizaciones de buses colectivos y taxis, se concentraron en la terminal de transporte de la ciudad de Santiago hasta avanzadas horas del medio día.
Uno de los aspectos a resaltar en esta región del país, fue el hecho que el paro no fue apoyado en su totalidad, ya que unas 12 unidades de las rutas Melitón Carrión y Unión de Transportistas (UTRAPUME) prestaron el servicio de traslado de pasajeros de manera parcial, al igual que la organización Selectivo Santiago (SESASA).
También fue evidente la presencia de los estudiantes en los principales planteles, primarios y secundarios, de la ciudad de Santiago, puesto que las dos organizaciones de buses colegiales y los conductores no agremiados de este sector estuvieron prestando el servicio normalmente.
Las dos organizaciones más grande de Veraguas, SANPASA y Expreso Veragüense, que cubren la ruta Santiago-Panamá, paralizaron por completo el servicio.