Preocupados están los miembros de la Mesa Nacional de Migrantes y Refugiados, ya que la nueva ley migratoria no tomó en cuenta a los protegidos humanitarios en Darién.
La presidenta de la Mesa, María Luisa Olmos, señaló que las autoridades no consideraron en la ley darles a estas personas, la posibilidad de obtener un estado migratorio digno o aspirar a la nacionalidad panameña.
"Nosotros pensábamos que se tomaría en cuenta la situación de los protegidos", indicó Olmos.
Sostuvo que bajo esta categoría no tienen derecho a nada, a pesar de que Panamá firmó un convenio con Colombia para regularizarlos.
En ese sentido, el nuevo reglamento sólo plantea que los movimientos o desplazamientos de las etnias indígenas deberán efectuarse en puestos oficiales o habilitados.
Una vez se compruebe que es residente de las zonas limítrofes, se les concederá el pase o tarjeta local de paso "inocente" que debe contener su nombre, apellido y país de origen.
Además, podrán permanecer en el territorio panameño por algunos meses.
Se calcula que en Panamá hay 862 protegidos, la mayoría de ellos colombianos, que han huido de sus países debido al conflicto armado.