El sacerdote Fernando Juárez, quien ofició la misa de cuerpo presente de la joven Ilka Chérigo en la capital, le reclamó a las autoridades que las leyes sigan quedándose escritas y que no se cumplan, en referencia a las promesas de los transportistas de transformar el sistema a cambio que se le autoriza el aumento de 0.25 centésimos.
Recordó que los transportistas prometieron cambiar si se les autorizaba la nueva tarifa, pero aún siguen con la música, exceso de pasajeros, las regatas y el maltrato a los pasajeros, mientras las autoridades no tienen cómo poner orden.
El reverendo invitó a las unidades del Tránsito que se ubiquen a las seis de la tarde en calle 12, para que vean cómo los transportistas violan y se ríen de las disposiciones legales.
En medio del dolor y la tristeza, familiares y compañeros de clases de Chérigo participaron en las honras fúnebres exigiendo justicia para Ilka, sin comprender ni aceptar que hoy una joven de 19 años está sin vida por la imprudencia y el poco importa de algunos conductores del transporte.
Contrario a lo que dijo el comisionado Roberto Joudry, director de la Dirección de Operaciones del Tránsito (DOT), en el sentido de que los buses involucrados estaban pintados de rojos, familiares de la occisa señalaron que tienen información que uno de los buses involucrados estaba aún de blanco.
Monick Hurtado, director del Instituto Comercial Bolívar, fustigó la flexibilidad de las leyes en el tratamiento a los conductores infractores, porque a pesar de acabar con la vida de una persona, son sancionados con penas de cinco años de prisión.
Hurtado consideró como necesaria una modificación de la ley para imponer sanciones más severas a los transportistas que irrespetan las leyes y ponen en peligro la vida de los peatones y pasajeros.
Cabe señalar, que la Comisión de Transporte de la Asamblea Legislativa citó al director de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), Pablo Quintero Luna, y al director de la Policía Nacional, Carlos Barés, para que respondan un cuestionario de nueve preguntas relacionadas a los últimos atropellos.
El presidente de la Comisión, Marcos González, dijo que esa instancia legislativa quiere saber qué están haciendo las autoridades para hacer cumplir la ley y para salvaguardar la vida de los ciudadanos en las calles y avenidas.
Entre llantos, desmayos, tristeza y sobre todo la incertidumbre al no saber quién acabó con la vida de la estudiante Ilka Chérigo, se efectuaron las honras fúnebres en el cementerio de El Valle de Antón.
El padre de la menor, Norberto Chérigo, entre lágrimas, sólo alcanzó a pedir justicia por este crimen, mientras su esposa entre llantos no alcanzaba a decir una palabra. "Se llevaron a mi hija", gritaba desconsolada.
Mientras se conoció que las primas de la menor sufrieron desmayos y una está en estado de coma por causa del fallecimiento de la menor. "El tiene que confesar", dijo Zuelyka, prima de Ilka.
En la misa, al igual que en el cementerio a pesar de la distancia, los estudiantes y compañeros de Ilka estuvieron presentes para dar el último adiós, todos coincidían en que hay que hacer justicia. "Ella no merecía esto", exclamaron desconsolados.