El corregidor de Ancón, Manuel Domínguez, ordenó anoche la liberación de los ocho sindicalistas que fueron arrestados este lunes -al tratar de tomarse la Dirección General de Trabajo, porque no les fue aceptado un pliego de peticiones por presunto incumplimiento laboral de una empresa textil-, entre los cuales está el secretario de Defensa del Sindicato Unico de Trabajadores de la Construcción (SUNTRACS) y de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CoNUSI), Saúl Méndez.
No obstante, policías detuvieron a tres obreros al medio día de ayer, en el momento que intentaron obstruir el tráfico vehicular en la Avenida Balboa, a la altura de la Contraloría de la República, en señal de protesta por los arrestos y las supuestas ilegalidades que cometió el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (MITRADEL) al rechazar el mencionado pliego de peticiones.
El titular del MITRADEL, Joaquín José Vallarino III, advirtió que los obreros serían denunciados ante el Ministerio Público por secuestro, debido a que retuvieron al director general de Trabajo, Luis Carlos Cedeño, en su despacho y le impidieron que ejerciera sus funciones públicas.
Sin embargo, la Fiscalía Auxiliar declinó la denuncia a la esfera administrativa y, en horas de la tarde, transfirió a Méndez -designado por la CoNUSI como asesor del sindicato de la industria textil- y a los siete sindicalistas de la industria textil detenidos a órdenes de la Corregiduría de Betania. Como este despacho ya había cerrado, los detenidos fueron trasladados a la Corregiduría de Ancón.
Al ser liberado, Méndez dijo que los cargos que se le imputaron fueron "inventados". "No hay cargos, no hay persona que nos acuse, ni posibilidad de ningún delito en este caso", sustentó.
El corregidor Domínguez liberó a los sindicalistas con la condición de que se presenten hoy a la Corregiduría de Betania.
En tanto, unidades de la Policía Nacional se apostaron en las entradas de la Plaza Edison para evitar que decenas de manifestantes del SUNTRACS tuvieran acceso a la sede del MITRADEL. Aunque la protesta fue enérgica, policías y obreros no llegaron al enfrentamiento.
Genaro López, secretario general del SUNTRACS, acusó al ministro Vallarino de "prepotente" y "represivo" y adelantó la ejecución de medidas de fuerza a partir de hoy, en rechazo de los "carcelazos" que sufrieron los obreros.
Según López, el ministro de Trabajo violó el artículo 433 del Código Laboral, al argumentar que esta norma establece que los sindicatos pueden entregar sus pliegos de peticiones sin ninguna restricción, para que queden plasmadas las quejas laborales que desean sean resueltas.