Washington.- Mientras que la democracia quedó "firmemente implantada" en Latinoamérica durante la última década, la libertad de prensa todavía continúa marchando por "una ruta frágil", según un estudio realizado por el prestigioso periódico londinense, Financial Times.
Aparte de Cuba, donde simplemente no existe la libertad de prensa, y tras la derrota de Alberto Fujimori en Perú, "el único gobierno que violaba las libertades de información sistemáticamente", la OEA tiene en vilo a Guatemala, Panamá, Colombia, Venezuela, Nicaragua, Honduras y Chile, por las leyes que aún siguen vigentes, dice el periódico.
"Panamá", precisa el Financial Times, "tiene un especial afán por encarcelar a periodistas, a pesar de que han eliminado los reglamentos más restrictivos que permanecen de los años "80".
"La libertad de prensa es vital para la democracia, y aunque las cosas han mejorado en los últimos 10 años, quedan muchos problemas por resolver", dijo al periódico Santiago Canton, el Relator Especial para la Libertad de Expresión de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y próximo secretario general de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
El artículo, recopilado por tres de sus corresponsales a través de la región, inclusive Andrew Bounds desde Panamá, representa una severa crítica por parte de un periódico que tiene una influencia descomunal en el mundo económico de Estados Unidos, Europa y los centros financieros de Asia y el Cercano Oriente.
Dentro de ese marco, el Financial Times apunta que "aunque los gobiernos frecuentemente atacan a la prensa escrita", que tiende a ser controlada por una o dos familias empresariales en cada país, más inquietante aún es el poder que ejercen los dueños de las cadenas de televisión.
Según Canton, la concentración de poder entre los dueños de las cadenas de televisión es más grave, simplemente porque ese medio alcanza un público más amplio. No obstante, el periódico subraya que "son los gobiernos que otorgan las licencias para controlar los canales", lo que conlleva la posibilidad de corrupción y la compra de influencia.
En gran medida reflejando las quejas del último informe de Canton, el Financial Times resume: "El peor problema sigue siendo la amenaza a la vida de los periodistas -150 fueron muertos durante los últimos 10 años, la mitad de ellos en Colombia. Después de eso vienen las leyes que permiten el encarcelamiento de periodistas, frecuentemente sin juicio previo, por actos de difamación a funcionarios, lo que generalmente se interpreta como la publicación de algo que no les gusta. Y luego siempre está, por cierto, la reticencia de los gobiernos de otorgar acceso a la información".