La licitación a la que convocó la Caja de Seguro Social para el tratamiento de los desechos hospitalarios tiene muchos huecos que abren dudas y que detrás de eso pueda haber un negociado.
A esta conclusión llega el veterano dirigente médico Mauro Zúñiga, ya que si se analiza el porcentaje de ese acto público en el que se están valorando con el 40% la calidad del equipo y 40% al costo, esto le indica que un producto de baja calidad a un bajo precio es el que se va a ganar la licitación.
Por ser un tema sensible para la salud pública, Zúñiga cree se debe garantizar que el equipo adquirido cumpla con las reglamentaciones sanitarias.
Por su parte, Roger Barés, presidente del Comité de Protección al Paciente y Familiares, planteó que si ese pliego está claro, conciso, no debe haber problemas a la hora de las empresas participar.