Un año, aproximadamente, tendrán que esperar los pacientes de hemodiálisis de la Caja de Seguro Social (CSS) para recibir una mejor atención, luego de que la Contraloría rechazara la contratación directa por 98 millones de dólares que solicitó la institución hace un año.
En tres meses, la CSS anunciará la nueva licitación para seleccionar a la empresa que se encargará de brindar el servicio y de equipar las salas de hemodiálisis. Una vez terminado el proceso de adjudicación, la compañía escogida deberá, en seis meses, hacer las adecuaciones en la instalación de los equipos.
La CSS pidió el año pasado la aprobación del contrato directo con la empresa Promed, para el suministro de insumos y equipos en el tratamiento de pacientes con insuficiencia renal, pero la Contraloría no la refrendó.
El director de la CSS, Guillermo Sáez-Llorens, manifestó que el rechazo se debió a “chismes” malintencionados.
En tanto, un grupo de pacientes renales se encadenó el pasado lunes, en la Iglesia del Carmen, para exigir una repuesta de parte del Ejecutivo.