En el primer día del juicio que se le sigue a cuatro hombres y dos mujeres por el homicidio del exgobernador de Coclé, Darío Fernández Jaén, las partes acordaron que se presenten a declarar siete testigos por día.
Más de 70 personas, entre testigos y peritos, han sido llamados a declarar. El interrogatorio en la audiencia de fondo será contrainterrogatorio, modalidad que permite a los abogados de los sindicados preguntar inmediatamente a los que cite el Ministerio Público.
Entre las personas que participaron ayer estuvo la hija del exgobernador, Alma Yerina Fernández, quien con lágrimas en su rostro dijo no poder creer que hubiesen asesinado a su padre a unos metros de la casa y que allí, en medio del dolor, observó al hermano del sujeto que está pendiente de captura cruzado de brazos, observando cómo moría su padre sin la más mínima compasión.
El fiscal de la causa, Roberto Moreno, manifestó que el crimen no fue un acto cometido al azar, sino que el móvil fue el fraude de tierras o despojo ilegal de propiedades a personas que rápidamente lograban vender hasta en un millón de dólares terrenos y solo invertían 300 dólares en papeleos, lo que descubrió Fernández, al detectar que habían tomado el nombre de su madre Juan Marta Jaén para las transacciones.
La defensa de los acusados solicitó la nulidad del proceso por falta de elementos probatorios, además alega que es ilegal, ya que debió realizarse con un jurado de conciencia.