El Gobierno no permitirá el establecimiento de centros de “juegos de azar” en áreas geográficas donde predominan personas con ingresos bajos.
Según Giselle Brea, presidenta de la Junta de Control de Juegos, también implementará un programa tendiente a prohibir la entrada a aquellos ludópatas, que presentan problemas con estos juegos y reconozcan su debilidad ante esta enfermedad.
En Panamá operan 10,500 máquinas tipo A, en los casinos y 3,500 tipo C, en bares y cantinas.